El GNU de Libia critica la anulación de la visita del canciller griego a Trípoli

Trípoli, 17 nov (EFE).- El Gobierno de Unidad Nacional (GNU) de Libia criticó este jueves que el ministro de Exteriores de Grecia, Nikos Dendias, que tenía prevista una visita oficial de un día en el país magrebí, se negara a descender del avión a su llegada esta mañana al aeropuerto de Trípoli y abandonara la ciudad "sin ofrecer explicaciones".

"A pesar de las políticas irracionales y las posiciones adoptadas por el canciller griego en los últimos días hacia los intereses del Estado libio, que se reflejan en sus declaraciones irrelevantes sobre la soberanía de Libia y su derecho a tener relaciones que respondan a las aspiraciones de su pueblo; a petición de ellos (Grecia), el Ministerio de Exteriores dio luz verde al ministro griego para visitar Trípoli", declaró la cancillería en un comunicado.

La ministra libia de Exteriores, Najla Mangoush, que esperaba para darle la bienvenida conforme al protocolo diplomático, no pudo recibirle ya que "de manera sorprendente, o cuanto menos provocativa, el ministro griego rechazó bajar de su avión y se dio la vuelta sin dar explicaciones", señaló la fuente, que advirtió que tomará medidas al respecto para "preservar el prestigio y la soberanía".

El departamento griego de Exteriores explicó que la anulación de su visita se debe al cambio unilateral en su agenda oficial- que preveía únicamente un encuentro con el presidente del Consejo Presidencial, Mohammad al-Menfi, y su desplazamiento posterior a Bengasi (este)- y se negó a desembarcar debido a la presencia de la representante del Gobierno de Trípoli.

"Concentración en la necesidad de estabilización de Libia y la promoción de la paz y la estabilidad en la región en general", declaró Dendias en su cuenta oficial tras su encuentro en Bengasi con el controvertido mariscal Jalifa Hafter, hombre fuerte del país.

Mangoush fue la responsable de un polémico memorando firmado el pasado mes con Turquía, sobre la explotación de petróleo y gas, en una zona marítima disputada con Grecia y Egipto y que fue duramente contestado por la Unión Europea, que juzga que el gobierno interino no tiene potestad para firmar un acuerdo internacional.

Esta iniciativa se basa en el convenio turco-libio de 2019 sobre la delimitación de sus respectivas zonas económicas exclusivas, que permitía a Ankara hacer valer derechos en amplias zonas del Mediterráneo oriental, sin tener en cuenta la presencia de islas griegas como Creta y Rodas.

(c) Agencia EFE