El caso de las niñas de Tenerife podría alargarse 20 años de no aparecer Gimeno

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Tras dos días en puerto por una avería, el buque Ángeles Alvariño se echaba de nuevo este lunes a la mar para reanudar la búsqueda de Tomás Gimeno y la pequeña Anna, de un año, después de haber encontrado en el fondo del mar a Olivia, de seis. La misión del barco es clara y se prologará hasta el próximo jueves. De no hallarse el cuerpo del padre, el caso, apuntan varios medios, podría dilatarse en el tiempo hasta 20 años.

Tras dos días en puerto por una avería, este lunes el buque Ángeles Alvariño reanudaba la búsqueda de la pequeña Anna y su padre, Tomás Gimeno. (Foto: Europa Press via Getty Images)
Tras dos días en puerto por una avería, este lunes el buque Ángeles Alvariño reanudaba la búsqueda de la pequeña Anna y su padre, Tomás Gimeno. (Foto: Europa Press via Getty Images)

Los investigadores trabajan con la hipótesis de que Gimeno, tras lanzar al mar los cuerpos sin vida de sus dos hijas al mar, se suicidó en un punto más alejado de la costa según la última posición detectada por la señal de su móvil. Sin embargo, si el cuerpo no aparece, la hipótesis de una posible fuga no puede descartarse del todo. De ahí que la jueza encargada del caso de Anna y Olivia, Priscila Espinosa Gutiérrez, haya dictado una orden internacional de detención contra él.

Mientras el Ángeles Alvariño sigue rastreando el fondo marino, una de las últimas informaciones aparecidas al respecto es el dato, publicado por Antena 3 y La Vanguardia en el seguimiento en directo que están haciendo de la investigación, de que el caso podría alargarse hasta 20 años. Ese es el tiempo que tarda en prescribir un delito de asesinato cuando la pena es de un mínimo de 15 años. Dicho esto, como señala la citada cadena, el juez podría ordenar su reapertura si así lo considera.

A día de hoy y aunque la hipótesis del suicidio sea la más extendida, no se puede descartar la de la fuga. De la misma manera que, a falta de la autopsia de Olivia, solo se le podría acusar de un asesinato ya que el cuerpo de Anna aún no ha aparecido. En este sentido, la jueza deja claro en su auto, cuyo secreto ha sido levantado, cual es su opinión sobre el destino de la niña. “Si bien solo se ha localizado, hasta el momento, el cuerpo de Olivia, la hipótesis fáctica más probable respecto a Anna es, desgraciadamente, la misma”, ha escrito. 

Otro plazo que marca la ley en cuanto a personas desaparecidas es que hay que esperar un periodo de diez años antes de ser declarada oficialmente fallecida según la ley vigente. 

En el auto de la magistrada tinerfeña, algunos de cuyos fragmentos han sido publicados por Confilegal, esta detalla las intenciones de Gimeno, que coinciden con las esgrimidas por la familia, en los siguientes términos: "Este plan preconcebido tenía como fin provocar a su expareja, Beatriz, el mayor dolor que pudo imaginar, a la que de forma deliberada quiso colocar en la incertidumbre acerca de la suerte o destino que habían sufrido en sus manos Olivia y Anna".

Recuerda en su texto que Gimeno la advirtió "de forma reiterada que no le volvería a ver a él ni a sus hijas, dando a entender que se fugaría con ellas a un paradero desconocido" y que "ideó el modo en que entendió que sus cuerpos sin vida nunca serían localizados, arrojándolas al mar dentro de bolsas lastradas y amarradas a un ancla, en un lugar expresamente buscado lejos de la costa y que sabía profundo, donde los fondos marinos no podían ser investigados, salvo por los especiales medios con los que cuenta el buque oceanográfico Ángeles Albariño, razón por la que se acordó su intervención".

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