La última jugada magistral de Alba Carrillo la sitúa a un paso del maletín

Teresa Aranguez

Es la última semana de GH VIP 7 y, por lo tanto, el momento de giros inesperados y nuevas estrategias. Quien antes era tu enemigo ahora resulta que te cae genial, y viceversa. Los concursantes empiezan a hacer sus cábalas tras recibir visitas y mensajes que contaminan sus mentes vírgenes del exterior. Es cierto que la recta final del reality suele traer paz y armonía pero tanta sobredosis de amor por parte de Alba Carrillo en estos últimos días nos hace sospechar que algo trama.

(Twitter/GHOficial)
(Twitter/GHOficial)

Ese estado zen después de un concurso de lo más guerrero tiene dos posibles teorías. Una, que a la modelo ya no le merece la pena gastar sus energías en discusiones banales; o dos, adquirir el papel de niña buena y consejera oficial de la casa para borrar todas sus meteduras de pata pasadas y ganarse al público, a veces con poca memoria. A juzgar por sus últimos gestos tiene más sentido la segunda opción, sobre todo después de ver su actitud en el Límite 48 horas del pasado miércoles.

Parece que fue ayer cuando se peleaba como una leona con Hugo Castejón y le sacaba los trapos sucios de su vida privada. Entre otras cosas, su noviazgo con Marta Sánchez. Con la gala de las cuentas pendientes, compañeros expulsados de la casa han subido para poder hablar de sus diferencias y dar explicaciones. Y es ahí donde entra en acción el ex amiguísimo de Adara. El hombre que desquició a Mila y que según Alba les amargó la existencia a todos, ha sido recibido por la finalista con la mejor de sus sonrisas.

Los que en su día se pusieran verdes hoy han firmado la pipa de la paz absoluta. La propia Alba ha pedido perdón a Hugo si algo le había sentado mal y le ha reiterado que le prefiere a él mil veces antes que a Antonio David. “Yo lo que tengo que hacer es analizar las cosas que he podido hacer mal, que es lo que me toca”, ha dicho la ex de Fonsi Nieto. Su tono ha sido cordial y hasta cariñoso, nos atreveríamos a decir. Una actitud de lo más conciliadora que sinceramente se ha visto un poco forzada e interesada. Lo de hacer las paces está genial pero que no le haya cantado los cuarenta en algún momento del discurso no ha dejado en buen lugar a Alba, siempre sincera y directa.

A diferencia de ella, Mila, Noemí y Adara le han puesto en su sitio desde el minuto uno. La chulería con la que ha entrado Hugo no ha sido admitida por las concursantes que han concluido el encuentro con un terrible malestar por el cruce de feas acusaciones. ¿Por qué Alba no? Ella ha sido la única que se ha despedido con una sonrisa e incluso le ha agradecido sus bonitas palabras. Hugo, poco amigo de regalar piropos, es cierto que le ha dicho que era una tía muy sincera y eso ha sido una caricia para el ego de la novia de Santi Burgoa.

Pero para los que vemos Gran Hermano desde hace años nos ha sonado un poco raro y cero creíble ese buenrollismo. En realidad huele más a táctica final a días de agarrar el maletín con los cien mil euros. Si su encuentro con Hugo nos dejaba alucinando por el nivel máximo de camaradería, el que ha protagonizado con Irene Junquera también tiene tela marinera.

La periodista y también concursante de Gh Vip 7 es hoy su defensora oficial en la campaña para ganar. Sin embargo, no nos olvidemos de algo, la Albita inocente y pura de hoy que besaba y abrazaba a su Irene sin descanso, es la misma que le dijo en su día, que no se fiaba de ella porque no la veía clara ni entendía tanta fidelidad. Vamos, lo que viene a llamarse amistad, dar el callo, estar ahí cuando es necesario y ser leal a los sentimientos. Si no lo supiste ver entonces, ¿a qué viene que ahora sí?

Alba no pareció tomárselo muy en serio y mostró poca sensibilidad cuando vio que Irene lloraba por esta situación. La pobre no entendía por qué Alba no veía con buenos ojos que ella solo quisiera ser su amiga de verdad. Hasta Lucía, la madre de Alba, llegó a decir que a lo mejor Irene se sentía atraída por su hija y de ahí esa obsesión rara. Una afirmación poco acertada, no por nada, sino porque es una teoría absurda e innecesaria. Irene aceptó un nuevo feo que hoy demostró haberlo dejado atrás.

Su amistad parece estar hecha a prueba de bombas. Así que otro tanto para el team Alba. ¡Pero es que la cosa no acaba aquí! Ella que tanto se ha metido con Gianmarco y tanto ha aconsejado a Adara de que no se fie de él, hoy se ha quedado hasta las cuatro de la mañana con los tortolitos en el baño hablando y peloteando. ¿Por qué no le ha dicho a la cara lo que piensa de él y de sus intenciones? Ahora dice que sí, que Gianmarco está loquito por Adara y que se le ve cambiado. ¿En qué quedamos?

Alba sabe, Irene se lo ha chivado, que tiene mucho apoyo fuera, muchísimo. Es toda una crack en las redes con casi 500 mil seguidores . Su interrogatorio al italiano con preguntas algo incómodas parecía una manera de querer hacer dudar a Adara, su rival número uno y bastante inestable en estos días por lo que le espera fuera de la casa. Hasta tal punto que la posible futura pareja se ha cansado de tenerla como sujetavelas junto a Noemí y Mila, que se unió posteriormente. Necesitaban tiempo solos y no era el momento de este test de personalidad e inquisitivo.

Es cierto que desde que recibiera noticias del exterior la semana pasada por parte de su novio, su madre y su hijo vive en una burbuja constante, pero eso no significa que le de igual ganar el concurso. Su discurso de campaña decía que ella ya se consideraba ganadora con esos regalos que acababa de recibir y que el maletín pasaba ya a un segundo plano. El comportamiento más modosito de Alba está convenciendo y su apoyo en las redes se multiplica, así que cuidadito porque le podría salir muy bien la jugada. Es una contrincante poderosa que junto con Adara podrían regalarnos una final taquicárdica. Ya se sabe que será la próxima semana así que todavía tenemos unos días para conocer a quién gana, si la estrategia o el corazón.

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Imagen de portada: Twitter/GHOficial