La gestora de Cs se estrena apoyando que Arrimadas busque un gobierno moderado

La portavoz de Ciudadanos en el Congreso, Inés Arrimadas, este lunes, durante la rueda de prensa. EFE/Paco Campos

Madrid, 30 nov (EFE).- La gestora de Cs se ha reunido por primera vez tras ser elegida el sábado en medio de las críticas de algunos dirigentes y ha dado luz verde a la carta que Inés Arrimadas ha enviado a Pedro Sánchez para pedirle una reunión a tres, también con Pablo Casado, y explorar un acuerdo constitucionalista.

Esta iniciativa, que adoptó la Ejecutiva en funciones, la ha asumido la gestora, según ha explicado Arrimadas, que, por otro lado, ha restado importancia a las críticas que se produjeron en el Consejo General de Ciudadanos en el que se eligió a la gestora por considerar que son "absolutamente minoritarias", ha dicho.

Y lo son, ha explicado, porque el órgano que pilotará la transición hasta la celebración de la Asamblea extraordinaria salió adelante con el 91 por ciento de los consejeros presentes en el cónclave.

Según la opinión de quien será candidata a liderar el partido naranja, hubo una veintena de intervenciones y solo unas pocas mostraron su disconformidad con la elección de una gestora que ven continuista con el equipo de Albert Rivera y con el procedimiento de votación.

Muy duro en sus críticas fue el vicepresidente de Castilla y León, Francisco Igea, que, entre otros adjetivos calificó de "bochornoso" el procedimiento de votación a mano alzada, en lugar de hacerlo en urna, y afirmó que Cs había "defraudado" a sus votantes.

También fue contundente en sus afirmaciones el exdiputado Ignacio Prendes, que se lamentó de que el partido no hiciera autocrítica ni un análisis de la debacle electoral y el consejero murciano José Luis Martínez, que se quejó de la falta de democracia interna y de que Cs no haya entendido el mensaje que la ciudadanía les trasladó el 10N.

A todos esas voces que se alzaron en el cónclave, Arrimadas, que aún no ha formalizado su candidatura, les ha recordado que si se votó a mano alzada fue porque nadie solicitó hacerlo en urna y que Cs es un partido democrático y abierto al debate, dando así por zanjada la polémica interna.

Otros dirigentes integrados en la gestora, entre ellos la vicealcaldesa de la capital, Begoña Villacís, han salido al paso poniendo el acento en que "la tristeza" es el mal resultado obtenido por el centro político, cuando es más necesario que nunca en este escenario en el que "las opciones más radicales y menos constitucionalistas" han sumado votos.

Ignacio Aguado, vicepresidente de Madrid, ha esquivado también las discrepancias internas centrándose en que Cs tiene que ser capaz "de reconstruir el centro" y tiene que ser además "garantía de utilidad".

Mientras tanto, Igea, la voz más controvertida de la formación naranja, se enfrentaba este lunes en un juicio a las acusaciones de un afiliado de Valladolid que le denunció por amenazas.

Igea no ha hablado de lo sucedido en el Consejo General, pero hay quien ha salido en su defensa, como el viceconsejero de Transparencia de su comunidad, Fernando Navarro, al coincidir con él en que no hubo ninguna autocrítica sobre los desastrosos resultados electorales y tachar de "ridículo y escasamente democrático" que el debate sobre la gestora se hiciera después de ser votada ésta.

En su contra se ha puesto el presidente de las Cortes de Castilla y León y portavoz naranja en este territorio, Luis Fuentes, quien ha asegurado que Igea no representa a los afiliados de Cs ante el Consejo puesto que no tiene voz ni voto.

Una opinión a la que ha respondido la portavoz naranja en las Cortes, Carlota Amigo, subrayando que si hay alguien que puede hablar en nombre de los afiliados de Cs es Igea porque le votaron mayoritariamente en unas primarias.

Desde la barrera donde están ahora los que abandonaron Ciudadanos en los últimos meses por diferencias con la estrategia de Rivera, han hablado, entre otros, el exportavoz económico Toni Roldán, que ha aplaudido que Arrimadas haya tomado la iniciativa de pedir una reunión a Sánchez para buscar un acuerdo con los partidos moderados.

Xavier Pericay, que fue el portavoz en Baleares y que también lo dejó todo por no compartir el veto a Sánchez, ha criticado, en una conversación con EFE, la gestora de continuidad elegida: "Esto no podía empezar peor, se ha buscado poca integración. El aparato puro y duro sigue controlando el partido", ha dicho. EFE

alr

(foto) (vídeo) (audio)