‘Gervasio’, la pista que podría ayudar a resolver la desaparición del niño pintor de Málaga

El 6 de abril de 1987, en Málaga, David Guerrero salió de su casa para acudir al lugar donde se exponía su obra para hablar con un periodista. Su talento como pintor había llamado la atención y querían entrevistarle. Tenía 13 años e insistió en acudir solo. La parada del autobús estaba a solo unos pocos metros de su casa y su padre lo recogería a la salida del trabajo. Pero David nunca llegó a su destino, se cree que ni siquiera cogió el autobús. Ahora, un anónimo podría ayudar a esclarecer qué le ocurrió.

Un ánonimo recibido por la familia pide que se investigue a la peña donde el niño solía acudir a pintar y a un hombre llamado Gervasio. (Foto: Getty Images)

Era un artista, un pintor joven con gran talento admirado por todos. Tanto es así que algunos llegaron a señalar esto como la causa de su desaparición. Su edad y su habilidad dibujando hicieron que se quedase con el apelativo del niño pintor de Málaga tras su desaparición hace más de tres décadas. Durante años, la policía no dejó de buscarle, pero un anónimo recibido por la familia y que ha desvelado Espejo Público, según recogen en El Español, ha dado un vuelco a la investigación.

La clave está en un nombre, Gervasio, y una ubicación, la de la peña El Cenachero. Según la carta, ahí fue donde se fraguó todo y donde estarían las respuestas al misterio que atormenta a un madre que tuvo que pedir que declarasen a su hijo muerto para poder cobrar un dinero tras la muerte de su esposo. La necesidad le obligó a ello.

Ahora, con esta nueva pista sobre la mesa, Antonia prefiere no hacerse demasiadas ilusiones, aunque en declaraciones a El Mundo asegura que “después de más de 30 años sin saber dónde está mi niño, yo ya no sé qué pensar, ni qué creer, pero tengo la esperanza de que esta pista pueda reabrir la investigación”.

Lo que se señala en el anónimo es que alguien llamado Gervasio sabe todo lo que pasó aquel día y señalan que “los culpables están allí”, en la peña de la calle Granada a la que su hijo acudía. El autor de la misiva le dice a esta madre que “fue planeado, Antonia. Lo estaban esperando y él los conocía”.

Ella agradece todo el esfuerzo que ha hecho la policía durante estos años en el caso de su hijo, pero también lamenta el tiempo que se perdió en los primeros momentos, cuando su marido acudió a comisaría a interponer una denuncia por desaparición y le dijeron que era pronto, que había que esperar.

En todos estos años ha habido algunas pistas. Una de ellas, la más fiable pero que quedó en nada, se obtuvo en 1990 en un hotel de Málaga cuando una trabajadora del propio hotel encontró una servilleta con el nombre de David Guerrero escrito. El hombre que había ocupado esa habitación resultó ser un fotógrafo septuagenario, de nacionalidad suiza, que se parecía al rostro de unos dibujos hechos por David poco antes de desaparecer.

Lo investigaron y supieron que el día de la desaparición del niño estaba en Málaga y al día siguiente puso rumbo a Marruecos con su barco. Se pidieron permisos, pero cuando estos llegaron el fotógrafo había fallecido y en su estudio de fotografía encontraron multitud de fotos, pero ninguna pista sobre David. Fue otra de los hilos que se rompieon.

La familia, como ha declarado uno de los hermanos del niño pintor a Espejo Público, confía en que la colaboración ciudadana y este nuevo hilo del que tirar les ayuden a acabar una historia que ninguno puede superar.