George Floyd: el incómodo silencio de Justin Trudeau cuando le preguntaron sobre la reacción de Donald Trump

LA NACION

WASHINGTON.- Con el jopo que lo caracteriza, la barba algo cana, el traje planchado y la corbata apenas torcida. Azul. Con la boca cerrada. El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, brindó ayer una conferencia de prensa y fue consultado sobre la crisis racial que vive su vecino del sur, Estados Unidos. Antes de responder, miró hacia abajo, hizo muecas con los labios, corrigió su postura, mostró los dientes, hizo una especie de chistido y recién, 21 segundos después, dijo: "Todos vemos con horror y consternación lo que sucede allí".

Trudeau, que a más de una semana del asesinato de George Floyd en manos de la Policía en Minnesota evitó hacer muchos comentarios al respecto, aseguró: "Es momento de unir a la gente y de escuchar. Es un tiempo para darnos cuenta de que las injusticias continúan desde hace décadas, a pesar de los progresos".

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De hecho, el primer ministro no se quedó atado a lo que ocurre en los EE.UU. sino que habló sobre la situación en su país y dijo: "Nosotros también tenemos nuestros desafíos. En Canadá existe una discriminación sistémica, lo que significa que nuestros sistemas tratan a los canadienses de color de manera diferente a los demás".

Según lo publicado por el diario The Globe and Mail, el mandatario intentó así no hacer foco en la reacción del presidente Donald Trump. Por ello, prefirió hablar sobre los problemas allí y agregó: "Es algo que muchos de nosotros no vemos. Pero es algo que es una realidad viva. Discriminamos a los canadienses. Necesitamos ver eso no solo como gobierno, sino que como canadienses, tenemos que ser aliados en la lucha contra la discriminación. Tenemos que escuchar, aprender y buscar cómo ser parte de la solución. Vemos discriminación cada día".

Anoche, por octava noche, miles de manifestantes se congregaron en varias ciudades del país contra el racismo y la violencia policial tras la muerte de un ciudadano negro a manos de un policía blanco. Pese a los cuarenta toques de queda decretados, pese al riesgo de contagio de coronavirus, los estadounidenses salieron a marchar para pedir un cambio en la cultura.

En Nueva York y Los Ángeles, volvieron a registrarse cruces entre algunos ciudadanos más violentos y las fuerzas de seguridad, que una vez más reprimieron con balas de goma y gases lacrimógenos. Sin embargo no hubo tantas escenas de caos y saqueos como en los días precedentes.

A cinco meses de las elecciones presidenciales, el presidente Trump agitó el malestar social tras amenazar el lunes con movilizar al Ejército para imponer el orden, después de que al margen de las protestas en varias ciudades se registraran disturbios con saqueos.

La postura de Trump

El presidente de Estados Unidos se autoproclamó hoy el líder que más progresos logró para la población afroamericana en toda la historia del país con la "posible excepción" de Abraham Lincoln, bajo cuyo mandato se abolió la esclavitud. El republicano insistió en que, en los tres años y medio que lleva en la Casa Blanca, ha hecho "mucho más" por la población negra que su potencial rival en las próximas elecciones, Joe Biden, "en 43 años".

"De hecho, [Biden] les hizo retroceder muchos años con su Ley contra el Crimen, de la que él ni siquiera se acuerda", afirmó en alusión a una regulación de 1994 que derivó en la entrada en prisión de delincuentes condenados por delitos menores sin violencia.

"He hecho más por los afroamericanos que ningún otro presidente en la historia de Estados Unidos, con la posible excepción de otro presidente republicano, el difunto y gran Abraham Lincoln, y ni siquiera se acerca", escribió en Twitter.

Agencias AFP y DPA