La gente usa menos la tarjeta de crédito por el nuevo impuesto porteño: ¿podés reclamar?

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La Ciudad de Buenos Aires gravó con Impuesto de Sellos los resúmenes de tarjetas de crédito o compra y la carga ya empezó a llegar. Y las consecuencias ya se notan: el consumo con tarjetas de crédito se desaceleró en enero debido a la entrada en vigencia del impuesto a los sellos y también por los límites de crédito impuestos por las entidades bancarias, según un informe de la consultora First Capital Group.

Raúl Sanguinetti, de Baker Tilly Argentina, recordó que el Impuesto de Sellos grava las tarjetas en CABA a la tasa del 1,2%.

La base imponible de este impuesto son los consumos totales, en pesos y dólares, neto de los ajustes provenientes de saldos anteriores, con tarjetas de crédito bancarias de todas las cuentas registradas con domicilio en CABA, aunque su titular resida en otra jurisdicción, precisó Sanguinetti

Este impuesto se suma a otras percepciones sobre tarjetas implementada en los últimos tiempos como el Impuesto País, la percepción IVA Decreto 354/18, la percepción Ganancias RG 4815 y la percepción de Ingresos Brutos también de CABA, advirtió Gabriel Gambacorta, del estudio del mismo nombre.

El experto opinó que se sigue "pescando en la pecera" con este tipo de mecanismos de recaudación porque son de rápida instrumentación y fácil recaudación.

De hecho, los titulares de tarjetas ya comenzaron a recibir el impacto del tributo. Así, un consumidor que haya gastado poco más de $40.000 con su plástico, deberá abonar casi $500 en impuestos:

Resumen de tarjeta, con el tributo porteño

Cae el consumo con plásticos

El consumo con tarjetas de crédito se desaceleró en enero debido a los límites de crédito impuestos por las entidades bancarias emisoras y la entrada en vigencia del impuesto a los sellos dispuesto en la Ciudad de Buenos Aires (CABA), según un informe de First Capital Group.

"Luego de un último trimestre de 2020 marcado por una fuerte aceleración de los consumos con tarjetas de crédito, esta línea de financiación encuentra un techo", consignó el trabajo difundido este martes.

Para First Capital Group, esto se debió a que "los bancos se muestran cautelosos a la hora de ampliar los límites de crédito y comienza a regir el impuesto a los sellos para los consumos con tarjeta de crédito en CABA".

En el primer mes del año, las operaciones a través de tarjetas de crédito registraron un saldo de $930.732 millones, lo cual significa una suba de 2% respecto al cierre del mes pasado, unos $17.848 millones por encima de diciembre marcando una desaceleración en lo que respecta al uso y compras financiadas.

Sin embargo, el crecimiento interanual llegó a 55,5%, muy por encima de la inflación del período.

"Luego de un último trimestre del año 2020 marcado por una fuerte aceleración de los consumos, encontramos un techo en la actividad", aseguró Guillermo Barbero, socio de First Capital Group.

Según Barbero "a partir de enero comenzó a regir el impuesto a los sellos para los consumos con tarjeta de crédito en CABA, lo que podría estar afectando a estas operaciones".

Además, "los bancos se muestran cautelosos a la hora de ampliar los límites de crédito debido a los efectos negativos de la pandemia sobre la situación financiera de los usuarios en general", completó.

Expertos habían advertido que este tipo de tributos iba a desalentar la bancarización y el uso de los plásticos

¿Qué hacer para defenderse?

Policella enumeró que los clientes de las tarjetas de crédito tienen las siguientes opciones con respecto al Impuesto de Sellos que les viene liquidado en el resumen:

-Pagarlo.

-No pagarlo.

-Pagarlo bajo protesto y pedir la devolución.

En los últimos 2 casos seguramente el usuario de la tarjeta deberá afrontar recargos por intereses superiores a los de cualquier contribuyente que demora el pago de algún gravamen en CABA, advirtió Policella.

El interés que las tarjetas cobran por demorarse en el pago del resumen es de 40% frente al 3% que se paga en la ciudad por el atraso en un tributo, precisó Policella.

Además, CABA es una de las pocas jurisdicciones que tiene un equipo importante de inspectores que verifican el pago del Impuesto de Sellos, razón por cual, en caso de optar por la última de las alternativas, probablemente el contribuyente sea sometido a una fiscalización, alertó Policella.

Villarino remarcó que tanto consumidores finales como empresas que proporcionen tarjetas corporativas a sus empleados se ven obligados a pagar un impuesto al consumo de legitimidad dudosa.

Por ese motivo, Villarino no descartó posibles demandas, tanto individuales como colectivas por parte de asociaciones de usuarios, los tarjetahabientes, que son los contribuyentes directos por ser titulares de la relación jurídica tributaria sustancial y quienes han soportado el pago del tributo.

Para Lema, sin embargo, el problema es que los montos del Impuesto de Sellos en tarjetas de crédito no invitan a litigar, sería un esfuerzo demasiado grande para los usuarios de tarjetas de crédito.

Por ese motivo, las emisoras de las tarjetas, que son los agentes de percepción del impuesto, deberían promover acciones judiciales impugnando el impuesto. Tienen legitimación para hacerlo y, en mi opinión, deberían proteger a sus clientes, afirmó Lema.

Así, las mejores opciones legales sería que litiguen las asociaciones en representación de los usuarios o las propias emisoras de tarjetas en defensa de sus clientes.

¿El impuesto es retroactivo?

Para Policella, también es cuestionable la vigencia, porque el Impuesto de Sellos comenzó a regir desde el 1 de enero de 2021.

Sin embargo en los resúmenes que llegaron desde esa fecha no se distingue el momento en que el usuario realizó el gasto utilizando la tarjeta, alertó Policella.

Podría sostenerse que el gravamen resulta aplicable a aquellos débitos por gastos realizados desde 1 de enero, sin incluir en la base imponible la suma de los gastos realizados con anterioridad y que vienen debitados en tarjetas emitidas con posterioridad, afirmó Policella.

A pesar de ello, están cobrando por consumos anteriores y que vienen en tarjetas cuyas cuotas vencen desde el 1 de enero 2021, cuando la norma dice que rige desde esa fecha, concluyó Policella.