La Generalitat cifra el déficit fiscal en 16.800 millones en 2015 y 2016

Barcelona, 10 ene (EFE).- El gobierno catalán cifra el déficit fiscal de Cataluña con el Estado en 16.803 millones de euros en el ejercicio de 2015 y en 16.801 millones en 2016, según el cálculo realizado por la Generalitat con el método de flujo monetario.

El departamento de Economía de la Generalitat ha dado a conocer este viernes la última actualización de la llamada balanza fiscal y ha precisado que el peso del déficit fiscal sobre el PIB en 2015 fue del 8,2 % del PIB y del 7,9 % al año siguiente.

El Govern dispone de datos del déficit fiscal catalán calculado con este método desde 1986, y en todos estos años el déficit se ha situado de media en el 8 % del PIB catalán, aunque el saldo negativo de 2015 y 2016 es el más alto de la serie histórica después de los 17.200 millones de euros registrados en el 2008.

En conclusión, el departamento de Economía de la Generalitat, liderado por Pere Aragonès, constata, "un año más, que Cataluña sufre una situación de déficit fiscal en relación al Estado".

Los últimos datos conocidos hasta ahora eran los divulgados en diciembre de 2017, cuando el Govern dio a conocer que el déficit fiscal con el Estado fue de 16.570 millones en el año 2014, equivalente al 8,4 % del PIB catalán, y de 15.493 millones en 2013, equivalente al 8 % del PIB.

El método de flujo monetario mide el impacto económico real generado por la actividad del Estado en un territorio y, según el gobierno catalán, es más representativo que el otro, el de carga-beneficio, el que eligieron académicos como Ángel de la Fuente para diseñar las llamadas cuentas públicas territorializadas.

Ese otro método, el de carga-beneficio, trata de medir el impacto de la actuación de la administración sobre el bienestar de los individuos residentes en un territorio, y la asignación del gasto se realiza en la región donde reside el beneficiario, independientemente de dónde se produce el servicio público o se realiza la inversión, de forma que a Cataluña se le imputaría la parte proporcional a su población del presupuesto de Defensa, por ejemplo.

Según este otro método, el déficit fiscal de Cataluña en 2015 fue de 11.830 millones de euros, equivalente al 5,8 % del PIB, mientras que se elevó hasta los 12.225 en 2016, cuando supuso el 5,7 % del PIB catalán.

La última actualización de la balanza fiscal, que elabora la dirección general de presupuestos de la Generalitat, pone de manifiesto que, en 2015 y según el método del flujo monetario, Cataluña aportó el 18,9 % del total de ingresos del sector público central -lo que incluye al Estado, a sus entes y a la Seguridad Social- y recibió en cambio el 13,2 % de su gasto.

Así pues, en 2015, el déficit fiscal se elevó hasta los 16.803 millones de euros, el 8,2 % del PIB.

En cuanto a 2016, el déficit fue similar, de 16.801 millones de euros, equivalentes al 7,9 % del PIB, ya que aquel año Cataluña aportó el 19,2 % de los ingresos del Estado y recibió el 13,5 % del gasto.

La balanza fiscal muestra por tanto la diferencia entre el gasto que el Estado hace en un territorio y los ingresos que obtiene de dicho territorio, con los cuales financia parte de su gasto público, y existe déficit fiscal cuando los ingresos obtenidos superan a los gastos de los ciudadanos de ese territorio.

Estos datos han llevado al Govern a subrayar que los ingresos aportados por Cataluña tienen "un peso parecido" al del PIB catalán, mientras que el gasto del Estado se sitúa "casi seis puntos por debajo de este porcentaje" en 2015 y 2016.

El departamento de Economía precisa que incluirá estos datos en el informe económico-financiero que acompaña al proyecto de ley de presupuestos para 2020.

Por otra parte, el departamento de Economía apunta que, si se excluyen las operaciones de la Seguridad Social, que son gastos no discrecionales, el diferencial entre ingresos aportados y gastos recibidos se "incrementa sustancialmente", según el Govern.

Teniendo en cuenta el método del flujo monetario, los ingresos aportados por Cataluña sin incluir la Seguridad Social representarían un peso similar al del PIB, del 19 %, y en cambio el peso de los gastos se rebajaría hasta el 8,1 % en 2015 y el 8,6 % en 2016, diez puntos menos.

(c) Agencia EFE