Tu gato no te ignora sino que rastrea tus movimientos en todo momento

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Gato doméstico, una mascota con una mente mucho más profunda de lo que pensábamos. (Imagen creative commons vista en Pxfuel).
Gato doméstico, una mascota con una mente mucho más profunda de lo que pensábamos. (Imagen creative commons vista en Pxfuel).

Siempre he pensado que la relación dueño-mascota se vuelve muy difusa si hablamos de gatos. Estas criaturas tan independientes, no acudirán a tu llamada, no te recibirán dando saltos de alegría cuando llegues a casa y de hecho, únicamente se acercarán a ti cuando quieran algo que les interese. ¿Le adoptaste tú a él o fue al contrario?

Por eso confieso que hoy me he quedado descolocado al leer en The Guardian un artículo sobre gatos en el que se concluye que no van tan a su aire como parece, sino que en el fondo siguen nuestros movimientos y se interesan por nuestra ubicación. No podía ser de otro modo, siendo la mano que les da de comer y les acaricia las orejas.

Una de las cosas que menos me sorprendió del trabajo, que por cierto se ha publicado en la prestigiosa revista PLOS, es que se haya efectuado en Japón. Un pueblo capaz de inventarse los cafés de gatos debe amar con locura a los felinos domésticos.

Pero vayamos con la investigación y sus conclusiones. Al parecer, los gatos parecen seguir la posición de sus dueños (apuesto eso sí, a que lo hacen mostrando su característica indiferencia gatuna) mientras se mueven por la casa, de modo que cuando su humano se encuentra en un lugar en el que no se le esperaba, el gato se sorprende y queda desconcertado.

¿Qué sentido puede tener un trabajo así? Buena pregunta. Bien, la idea era descubrir si los gatos retienen una representación mental de su amo incluso cuando no lo ven. Esta cognición sociespacial es un proceso crucial en los animales salvajes gregarios. Un lobo por ejemplo, necesita saber la ubicación de los miembros de la manada de cara a mantener la cohesión y seguridad de su grupo.

Sin embargo los gatos no son animales salvajes, y podríamos decir que su manada eres tú, de modo que más le vale vigilarte. Que los gatos sean capaces de tal hazaña habla muy bien de su habilidad cognitiva, porque este “truco” es un paso anterior y necesario para la consecución de otras habilidades como la planificación y la imaginación.

Por lo que puedo leer, el grupo de investigadores japoneses responsables de este estudio, entre los que se encuentra el doctor Saho Takagi de la Universidad de Kioto, realizó varias grabaciones de lo que sucedía con 50 gatos domésticos cuando se les encerraba (de uno en uno) en una habitación, y se les hacía escuchar repetidamente una grabación con la voz de sus dueños llamándoles, emitida desde un altavoz situado fuera de la cámara. También se les exponía a otra clase de sonidos, por ejemplo la voz de un extraño, o la de su propio dueño, pero en este caso emitida desde un altavoz presente en la propia habitación en la que se encontraban, si bien en una esquina opuesta.

Mientras los gatos eran bombardeados con estas voces conocidas y extrañas, desde fuera y dentro de la habitación, ocho investigadores “ocultos” contemplaban todas sus reacciones y evaluaban su nivel de sorpresa (para lo cual medían el movimiento de las orejas y cabeza de los mininos).

¿Cuándo se producían las auténticas sorpresas? Pues únicamente cuando el gato escuchaba la voz de su amo proveniente desde el exterior de la habitación, y acto seguido volvían a escucharla pero esta vez desde dentro de la cámara. Seguramente los gatos quedaban en shock pensando: “¿cómo se ha teletransportado tan rápidamente mi amo, y por qué no puedo verlo aunque le escuche tan cerca?

Al parecer, cuando los sonidos que se empleaban eran voces de desconocidos, ruidos electrónicos o incluso maullidos de otros gatos, el grado de sorpresa era mucho menor. En cuanto a los maullidos, esta falta de interés no debe sorprendernos ya que los gatos no usan su voz para comunicarse o identificarse los unos a los otros, cosa que logran mediante otras señales basadas en el olfato.

En cuanto al trabajo, habrá quien piense que la metodología puede parecerse a una tortura gatuna. De hecho en el artículo en The Guardian se menciona a una experta en comportamiento gatuno llamada Anita Kesley que cree que hay gatos que sufren ansiedad por separación. Nada más lejos de la intención de los investigadores nipones. En realidad el trabajo ha servido para probar que los gatos pueden realizar mapas mentales de algunas ubicaciones, basándose únicamente en las voces de sus amos, lo que sugiere que la mente de estas mascotas es más profunda de lo que pensábamos.

Así que ya sabes, si creías que el intelecto de tu felino equivalía al de una figura de yeso, te equivocabas. El gato sabe siempre donde estás, especialmente si eres de los que vas cantando por los pasillos.

Me enteré leyendo The Guardian

Vídeo | Un gato pone en vilo a todo un estadio al descolgarse de una grada

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