Bentago Express, un viaje de 80 minutos que se alargó otras 14 horas

Agencia EFE
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Agaete (Gran Canaria), 8 ene (EFE).- La Salvamar Nunki, de Salvamento Marítimo, ha rescatado tras más de 14 horas de espera a los 59 pasajeros y seis de los 16 tripulantes del ferry Bentago Express, de la naviera Fred Olsen, que encalló anoche por un temporal cuando realizaba operaciones de atraque en Agaete.

El viaje del Bentago Express estaba previsto que durase solo 80 minutos, desde Santa Cruz de Tenerife a Agaete (Gran Canaria) y con llegada a las 21.20 horas.

Finalmente, el desembarco ha llegado después una larga espera y tras nuevas maniobras de rescate con remolcadores que no pudieron liberar al Bentago Express, encallado en el conjunto rocoso de Las Merinas, a apenas 60 metros de la punta del espigón del muelle y a 270 metros del punto de atraque.

Francisco González y su familia, entre ellos un bebé de siete meses, por fin han tocado tierra tras más de medio día de espera. Y, según ha confesado, han pasado “miedo por el bebé”, ya que escucharon “un ruido fuerte cuando ya estábamos llegando a puerto”.

El niño “se ha portado muy bien, es fantástico”, ha agradecido su progenitor, quien ha reiterado que este ha sido “un viaje muy complicado”.

Visiblemente emocionado ha recordado que le asustaba la evacuación por la noche con el niño porque “hacía mucho viento”, por lo que "hemos pasado nervios”, pero se ha congratulado por que todo “ha salido bien finalmente”.

Javier Estévez, de Tenerife y estudiante en Las Palmas de Gran Canaria, hace esta ruta de forma habitual, pero nunca antes había vivido ningún percance en el trayecto.

Según ha declarado al pisar tierra, se encuentra “muy cansado” pero agradecido porque el tiempo de espera y el proceso de desembarque ha sido “tranquilo y sin preocupación”.

Como ha explicado, pasaron “un poco de miedo al principio” porque en la noche les pusieron el chaleco con la intención de efectuar la evacuación, una medida que generó cierta incertidumbre entre el pasaje.

“Nos comunicaron que era peligroso y decidieron cancelarlo, y durante la noche pudimos dormir algo, en mi caso un par de horas”, ha agregado. Y ha desvelado que “había gente nerviosa y, también, quien lo llevó con buen humor”.

“Ya veía Agaete y estaba deseando llegar después de un viaje muy movido y, aunque notamos un ruido fuerte, nunca pensé que hubiéramos encallado”, ha indicado.

Tras bajarse del barco, Mari Pino Ramos ha asegurado que, a pesar del susto y la espera, felizmente todo ha ido “muy bien”.

Ramos también escuchó “un golpe fuerte” y que el barco paró, y desde ese momento los viajeros estuvieron “tranquilos e informados”.

En su opinión, anoche fue “una buena decisión no desembarcar por cómo estaba el tiempo”.

Por otro lado, Mari Carmen González ha culminado este mediodía su viaje desde La Gomera, ya que se encontraba en tránsito tras pasar el día de Reyes con una hermana.

“Esto ha sido muy largo”, ha declarado González, quien ha confesado que acostumbra a marearse en los barcos y que, por momentos, lo ha pasado “mal”.

Al igual que ella, otros pasajeros también sufrieron mareos fruto del movimiento del barco, tanto en el viaje como en la larga espera, aunque han estado “tranquilos... Dentro de lo que cabe”.

Ha recordado que a las 21.20 horas, cuando se disponía a ponerse en pie para abandonar el barco, escuchó “un estruendo” pero nunca imaginó que “el barco hubiera encallado”.

Como ha asegurado, “no esperaba una situación de este calibre” porque “la marea estaba muy mala y las olas eran muy fuertes, el barco no paraba de moverse y notábamos cada golpe del ferry contra el fondo”, ha detallado.

“Miedo no pasamos, más bien cansancio”, ha dicho, por lo que ha agradecido poder volver a casa, aunque su coche y parte del equipaje sigue a bordo. “Espero recuperarlo pronto”, ha agregado.

Por Laura Bautista

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