Francia y Reino Unido se reunirán el jueves para intentar solucionar el conflicto por la pesca

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Los ministros de Asuntos Europeos de ambos países se reunirán para intentar llegar a un acuerdo. Esto, después de que el presidente francés, Emmanuel Macron, extendiera el plazo para aplicar sanciones contra Reino Unido, medidas con las que amenaza a su vecino en caso de que Londres se niegue a otorgar más licencias a pescadores franceses.

El conflicto entre Francia y Reino Unido por las licencias de pesca para pescadores franceses en aguas británicas se encuentra en una tensa calma.

Tras la tregua que dio el presidente francés a sus vecinos el lunes -al extender el plazo para aplicar sanciones en su contra ante la negativa de Londres de otorgar más licencias a pescadores franceses- ambas naciones están en negociaciones y los ministros de Asuntos Europeos de ambos países tienen una cita el próximo jueves.

Esta previsto que David Frost, ministro británico de Asuntos Europeos, llegue a París el jueves para reunirse con Clément Beaune, su homólogo francés.

Pero aunque ambas partes dialogan, por el momento no hay indicadores de que Londres vaya a ceder. Boris Johnson, primer ministro británico, dijo este martes que su postura no había cambiado respecto a los derechos de pesca posteriores al Brexit. Y aseguró que su atención ahora está en la COP26, la cumbre de la ONU sobre el cambio climático que se celebra en Glasgow, Escocia.

"Estamos trabajando muy, muy de cerca con nuestros amigos y socios franceses en las cosas que más le importan a la gente del mundo, que es abordar el cambio climático, reducir el CO2", dijo el mandatario, quien tras ser preguntado sobre si su postura ante el conflicto con Francia había cambiado contestó que la respuesta era "No".

Francia dio a Reino Unido dos días de plazo

El lunes por la noche, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, aplazó las sanciones planteadas para entrar en vigor esa misma media noche. Dio dos días de plazo a los británicos para otorgar licencias a más barcos franceses para pescar en aguas del Reino Unido. Algo que ha dado margen a la diplomacia y que ha sido bien recibido por los ingleses.

George Eustice, secretario de Medio Ambiente de Reino Unido, dijo que "es una decisión de los franceses dar un paso atrás ante las amenazas que hicieron". Y agregó que "damos la bienvenida a eso".

Francia había amenazado a los ingleses con prohibir la entrada de sus barcos a algunos de sus puertos.

Además, dijeron que en caso de que no otorguen las licencias que solicitan, también reforzarían los controles de los barcos y camiones que transportan mercancías británicas hacia su territorio. Finalmente, París manifestó que podría restringir el suministro de energía a las Islas del Canal, que dependen en gran medida de la electricidad francesa.

Y aunque las conversaciones siguen su curso, las posturas parecen mantenerse firmes. En un debate en la Asamblea Nacional de Francia, la ministra del Mar de este país, Annick Girardin, dijo, respecto a la decisión de Macron, que "Francia defiende los intereses de nuestros pescadores para que no sean los sacrificados del Brexit".

Por su parte, Eustice aseguró que "es muy importante para nosotros tener buenas relaciones con nuestro vecino más cercano y un aliado cercano".

A pesar de haber extendido el plazo, los franceses aún tienen bajo custodia al buque de vieiras británico Cornelis Gert Jan. Este martes, Eustice había dicho que tenía entendido que el barco había sido liberado. Sin embargo, el propietario del barco, Andrew Brown, aseguró que este permanecía detenido en el puerto de Le Havre, por lo que un portavoz del ministro británico aclaró posteriormente que este se había equivocado al dar dicha información.

Unos 11.200 trabajadores franceses dependen de la industria pesquera

Boulogne sur Mer es el puerto francés más afectado hasta el momento y desde el inicio del Brexit. El municipio, altamente dependiente de la industria pesquera, está ubicado ante el Canal de la Mancha y sus habitantes advierten que su economía podría sucumbir de no aprobarse más licencias. Actualmente están a la espera de 45 de 80 solicitadas para pescar en aguas del sur de Inglaterra.

A nivel nacional, en Francia unos 11.200 trabajadores de unas 490 empresas que procesan pescado también se están viendo perjudicados. Dichas empresas importan unas 27.000 toneladas anuales de productos británicos, además de otras 3.000 que descargan los buques de ese país en puertos del país.

En septiembre, París acusó a Londres de no asignar suficientes licencias a los barcos franceses para pescar en una zona que comprende entre 6 y 12 millas náuticas de las costas del Reino Unido. Algo que Reino Unido defiende diciendo que sólo pueden otorgar licencias a barcos que demuestren que han pescado en esa zona anteriormente.

Con EFE, AFP, AP y Reuters

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