Francia quiere modernizar sus envejecidos reactores nucleares

La energía nuclear es uno de los orgullos energéticos de Francia. El país, que posee el mayor parque de centrales nucleares de Europa, presume de ser autónomo en la producción de electricidad. Pero este año eso ha cambiado.

Todos los reactores nucleares de la central de Paluel, en Normandía, están ahora operativos. Pero el envejecimiento del parque nuclear francés ha hecho que en 2022, casi la mitad de reactores franceses hayan tenido que parar temporalmente para su mantenimiento, lo que redujo drásticamente la producción eléctrica.

Francia, antiguamente el mayor exportador de electricidad del continente, importa ahora más de lo que exporta, ya que 26 de sus 56 reactores siguen parados. Pero el director de la central de Paluel, Jean-Marie Boursier, cree que es necesario mantener el equilibrio en la importación de electricidad. "Hay momentos del día en los que exportamos electricidad y otros en los que la importamos, ya que sabemos que la electricidad no se puede almacenar. Y siempre tiene que haber un equilibrio entre la producción y el consumo, por lo que depende de la hora del día. A veces somos exportadores de electricidad a Alemania y otros países y a veces somos importadores. Así que hay que equilibrar", ha asegurado el gestor.

El presidente de Francia Emmanuel Macron quiere que la energía nuclear sea clave para que el país avance hacia la neutralidad de carbono y apuesta por modernizar el sector.

El gigante energético EDF, renacionalizado por el gobierno de Macron a principios de este año, planea construir seis nuevos reactores en tres emplazamientos existentes, y el primero debería estar listo en torno a 2035.

Pero activistas que viven cerca de Paluel creen que los 50.000 millones de euros que se estima que costará se podrían invertir en fuentes de energía más sostenibles. Uno de ellos es Jean-Paul Desjardins, que duda que el nuevo reactor esté apunto para la fecha prevista. "No estará listo en 2035 o 2037 como se anunció. Eso es un hecho y nos está costando una fortuna. EDF es deficitaria y está en quiebra. Por tanto, es el Estado el que paga, es decir, nosotros. Y con ese dinero podríamos hacer mucho, mucho más en materia de energías renovables, como la solar, la eólica, o un transporte más ecológico", ha lamentado.

Pero con decenas de reactores actualmente en mantenimiento y una renovación de su parque que no será una realidad hasta hasta dentro de muchos años, Francia podría esperar mucho tiempo para recuperar su preciada autonomía eléctrica.