Francia: Emmanuel Macron inaugura el Consejo Nacional de Refundación, rechazado por la oposición

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El presidente francés propuso en junio crear esta herramienta para reunir a las fuerzas políticas, económicas, sociales y asociativas del país, así como a ciudadanos elegidos por sorteo. Argumentó que los franceses estaban "cansados de las reformas que vienen de arriba" y se comprometió a reflexionar con esos actores, sobre los "cinco" objetivos de su mandato: "independencia (industrial, militar, alimentaria...), pleno empleo, cambio climático, servicios públicos y reforma institucional".

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha inaugurado este jueves 8 de septiembre -a puerta cerrada- su proyecto de Consejo Nacional para la Refundación (CNR) y ha anunciado que una página web dedicada a la iniciativa será lanzada.

Momentos antes de iniciar la primera sesión del CNR, Macron informó también del lanzamiento "a partir de la próxima semana" de una "consulta nacional" en línea y sobre el terreno, para volver a poner a los franceses "en el centro de las grandes decisiones de la nación".

"Espero que haya debates sobre el terreno que puedan hacerse online, que puedan ser abiertos. Todo esto merece transparencia y apertura", subrayó.

El jefe de Estado francés agregó que no excluye que las propuestas resultantes del CNR puedan "dar lugar a referendos". "Si el proceso que lanzamos hoy permite hacerlo, lo haremos", anunció. "A partir de las próximas semanas, cambiaremos la educación, la salud, gracias a sus declinaciones territoriales [del CNR], construyendo planes [de trabajo]. Así que, sí, esto también puede llevar a referendos", insistió.

Una sesión inaugural a puerta cerrada

La apertura del CNR fue inicialmente pensada por el ejecutivo francés como una celebración que marcaría el lanzamiento del nuevo mandato de Macron; con la presencia de la Primera Ministra, Elisabeth Borne, y de diez miembros del gobierno.

Pero esa sesión inaugural del CNR no estuvo abierta a la prensa o al público. Solo una declaración introductoria de Emmanuel Macron, ante las cámaras, dio comienzo a la jornada, antes de los intercambios confidenciales con unos cuarenta representantes sindicales, políticos y asociativos.

En cuanto a la celebración de los debates a puerta cerrada, que algunos participantes habían solicitado, el presidente explicó que "la clave [era] instalar la confianza" y que por ello les había "dado la opción" de llevar a cabo los debates a puerta cerrada.

Tras esta sesión, habrá una fase de "parto colectivo" para "decir en qué estamos de acuerdo y en qué no". "El objetivo es, en primer lugar, definir un consenso sobre la situación de Francia y su futuro" en particular, sobre el tema de la transición climática, que "crea mucha tensión en la sociedad, dijo el jefe de Estado antes de que comenzaran los debates.

Un boicot de la oposición, que denuncia una “falta de orientación política”

Este nuevo órgano fue rechazado en su inauguración por la oposición y varios sindicatos y el mandatario francés juzgó que "los ausentes siempre se equivocan".

"52 personas que representaban a las fuerzas políticas, a los sindicatos y a los representantes electos fueron invitadas; 40 están aquí. La 12 que no están se equivocan (...) y no deberán decir después que no se los consulta, o que es demasiado vertical", añadió, en referencia a las críticas a su modo de gobernar. Sin embargo, aseguró que "la puerta siempre estará abierta" a sus oponentes para seguir discutiendo.

El presidente del Senado, Gérard Larcher, se negó a acudir, alegando que la "democracia representativa" es el Parlamento, y que ya existe un "foro de la sociedad civil" con el Consejo Económico, Social y Medioambiental.

Ya en junio, las reacciones de la oposición fueron virulentas tras la propuesta de Macron de crear este CNR. Sus opositores, de todos los bandos políticos, han denunciado un intento de pasar por alto el parlamento, lo que, según ellos, es una señal de falta de dirección política.

La propuesta de crear este consejo es una muestra de que el jefe de Estado "no tiene ni idea", había denunciado el líder de la izquierda Jean-Luc Mélenchon. "Cinco años de gobierno, una gran crisis pandémica, a nivel mundial, y se dice: '¿Qué podemos hacer? Bueno, hagamos un bla bla bla para saber qué hacer'", se burló la cabeza de La France insoumise.

Por su parte, Marine Le Pen, líder de la extrema derecha francesa, había denunciado el "enésimo artificio" encontrado por un jefe de Estado que se caracteriza por "su brutalidad y su desprecio", "para hacer creer que va a cambiar su política y su manera de gobernar".

AFP