Francia y EE. UU.: una relación comercial más que dinámica

La economía será uno de los platos fuertes en el encuentro que sostendrá este jueves el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, con su homólogo francés, Emmanuel Macron. Pero, ¿cómo es la relación comercial entre estas dos naciones? Damos un repaso.

Francia exporta anualmente alrededor de 1.600 millones de dólares en obras de arte y antigüedades a Estados Unidos, según cifras oficiales. Aunque representan una pequeña porción dentro del intercambio comercial binacional, el país galo le provee a la nación americana una tercera parte de lo que compra al año en esta clase de commodity.

Pero este es apenas un ejemplo en lo que a la relación comercial entre estas dos naciones se refiere. Los equipos de transporte, la maquinaria, los químicos y hasta productos de cuero están entre los más transados.

En 2021, Estados Unidos exportó a Francia bienes por 29.900 millones de dólares, mientras que importó 50.100 millones de dólares, lo que le dio una ventaja comercial al país europeo de unos 20.000 millones de dólares, de acuerdo con datos de la Casa Blanca.

Ese superávit comercial a favor de Francia se ha mantenido entre 10.000 millones de dólares y 20.000 millones de dólares en las últimas dos décadas, aunque en 2022, hasta septiembre, apenas rozaba los 8.000 millones de dólares.

Impuestos de lado y lado deterioran las relaciones

La relación comercial se ha venido deteriorando en los últimos años, en especial durante la Administración de Donald Trump cuando, a la luz de una larga disputa con la Unión Europea sobre subsidios aeronáuticos, ambos bloques comenzaron a imponer aranceles de ida y vuelta.

En 2020, Francia decidió imponer gravámenes adicionales a las grandes empresas digitales, como una forma de recuperar el beneficio que éstas obtenían de los mercados locales mientras hacían contribuciones limitadas a las arcas públicas.

Como respuesta, Washington amenazó con decretar aranceles extra sobre cosméticos, bolsos y otras importaciones francesas valoradas en 1.300 millones de dólares anuales. La aplicación de la medida nunca entró en vigor, pero sí tensionó las relaciones.

Tras una especie de tregua bilateral durante el Gobierno de Joe Biden, el ambiente vuelve a tensionarse. Francia y otros países de la Unión Europea se oponen a una de las leyes más ambiciosas promulgadas por el mandatario: la controvertida ley de inflación que, según el bloque comunitario, afectará los intereses de sus miembros a otorgar generosos incentivos a la compra de vehículos eléctricos fabricados en Estados Unidos.