Francia en crisis migratoria con Italia mientras firma un acuerdo con el Reino Unido

Francia pide a la Comisión Europea que intervenga en su disputa con el nuevo Gobierno italiano sobre su política de acogida de migrantes y de barcos de rescate.

Controles coche a coche en busca de inmigrantes irregulares

Este domingo se han formado largas colas para cruzar la frontera desde Italia, con la policia francesa identificando y parando a migrantes en trenes y carreteras. El Gobierno galo había anunciado el refuerzo de los pasos con quinientos nuevos agentes, en respuesta a la negativa italiana de dejar atracar al Ocean Viking.

Sus autoridades hicieron oídos sordos durante más de dos semanas a las peticiones de la nave para atracar en su territorio. La primera ministra Giorgia Meloni había prometido que su país dejaría de ser el principal puerto de entrada de migrantes enviados en botes por traficantes desde Libia.

París autorizó finalmente el desembarco en el puerto de Tolón.

"Italia no está cumpliendo un compromiso que es fundamental para el mecanismo de solidaridad europeo", decía el portavoz del ejecutivo francés." No mantendremos nuestra parte, que era acoger a tres mil migrantes actualmente en territorio italiano".

Este lunes, los presidentes Macron y Mattarella han insistido en un comunicado conjunto en la gran importancia de las relaciones entre los dos países.

Acuerdo de 72 millones de euros con Reino Unido

Mientras, Francia sí ha firmado este lunes un acuerdo con el Reino Unido para luchar contra la inmigración ilegal que cruza el Canal de la Mancha desde el continente.

París se compromete a aumentar en un 40% sus fuerzas de seguridad desplegadas en las playas a cambio de recibir 72,2 millones de euros de los británicos para el periodo 2022-2023. Se desplegarán recursos humanos y tecnológicos,entre ellos drones, para detectar los botes antes de su salida. Pero la declaración común no menciona una cifra concreta de interceptación de estas embarcaciones una vez en el mar, tal y como deseaba Londres, según la prensa británica.

Por primera vez habrá observadores en naves del otro país para mejorar la comprensión y comunicación entre ambas partes.

Hasta el pasado uno de noviembre una cuarenta mil personas habían cruzado el canal de forma irregular.