"Francia se traicionó a sí misma", afirmó Macron en el 80 aniversario de la redada de judíos

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© Christophe Petit Tesson /Piscina/Vía Reuters

En una ceremonia liderada por el presidente Emmanuel Macron, la primera ministra Elisabeth Borne y otras autoridades, Francia recordó el 80 aniversario de la redada en el 'Vélodrome d'Hiver', símbolo de las capturas de judíos en París y sus inmediaciones, bajo órdenes de la Alemania nazi, en la Segunda Guerra Mundial. Borne y Macron apuntaron a graves faltas del entonces régimen de Vichy y prometieron que el país seguirá luchando contra ese tipo de odio "donde quiera que se encuentre".

Ocho décadas han transcurrido desde que Francia vivió uno de los peores capítulos de la historia contra las comunidades judías, pero la amenaza del antisemitismo permanece.

Así lo han señalado las autoridades francesas durante la conmemoración del 80 aniversario del Vél d'Hiv, nombre que recibió del entonces velódromo, en París, a donde fueron llevadas cientos de familias judías antes de enviarlas a los campos de concentración.

El presidente Emmanuel Macron expresó su preocupación por la persistente amenaza del antisemitismo que aún acecha a Francia y otras naciones.

"El odioso antisemitismo todavía existe", aseguró el mandatario al tiempo que recordó los ataques mortales en una escuela judía en Toulouse y en un supermercado kosher en las afueras de París que tuvieron lugar en los últimos años.

En este sentido, durante su discurso Macron pidió a las "fuerzas republicanas" que "redoblen su vigilancia" frente a un antisemitismo "aún más candente" y "progresivo" que hace 20 años.

Asimismo, el jefe de Estado denunció el "revisionismo histórico", en particular sobre el papel del dirigente de la nación en tiempos de guerra, Philippe Petain, quien encabezó el llamado régimen de Vichy y colaboró ​​con los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. Fue un tiempo en el que "Francia se traicionó a sí misma", remarcó el mandatario.

"Ni Pétain, ni Laval, ni Bousquet, ni Darquier de Pellepoix, ninguno de estos quiso salvar a los judíos. Decir eso es una falsificación de la historia", remarcó el presidente, al considerar que "quienes se entregan a esas mentiras tienen el plan de destruir la República y la unidad de la Nación".

Por su parte, la primera ministra francesa, Elisabeth Borne prometió que el Gobierno de su país combatirá el antisemitismo "dondequiera que se encuentre".

Pero la líder política también apuntó a fallas del Estado francés que empeoraron ese amargo capítulo de la Segunda Guerra Mundial, bajo el asedio de la Alemania nazi y su precursor Adolfo Hitler.

"El Estado francés fue más allá de los requisitos de los nazis. Entregaron niños. Los mandaron a la muerte. Sus historias nunca nos dejarán, sus palabras están grabadas en los espíritus de la juventud que escuchan esos horribles testimonios (...) Para mantener su honor, nuestro país debe mirar a la cara su historia", aseguró Borne, quien es hija de un sobreviviente del campo de concentración de Auschwitz, en Polonia.

Para el evento conmemorativo, que también cuenta con la presencia de historiadores y algunos sobrevivientes de los campos de concentración, los altos funcionarios se trasladaron a la antigua estación de tren de Pithivier, a unos 100 km al sur de París, utilizada para desde allí, transportar y deportar a los detenidos a Auschwitz.

El lugar, que no recibe pasajeros desde finales de la década de 1960, se convirtió en un monumento al Holocausto que se inauguró a principios de este mes.

"Esta estación es el lugar donde los hechos en Francia se convierten en genocidio europeo (…) Es un lugar de memoria único”, en el país, expresó Jacques Fredj, director del Shoah Memorial, que conmemora las deportaciones francesas.

Vel d'Hiv, uno de los capítulos más oscuros en la historia de Francia

El 16 y 17 de julio de 1942, alrededor de 13.000 judíos fueron sacados de sus hogares en París y localidades alrededor de la ciudad, por parte de funcionarios franceses que trabajaban bajo la orden de los ocupantes nazis.

La mayoría fue trasladada inicialmente al estadio 'Vélodrome d'Hiver' en París, donde permanecieron retenidos.

Muchos de los arrestados pasaron por la estación de tren de Pithivier y de ellos 4.115 eran niños, según datos oficiales.

Entre las víctimas, la Policía francesa llevó a ancianos y enfermos, a ese Velódromo, una pista de carreras de bicicletas en el distrito 15 de París.

Desde allí, fueron enviados a los campos de concentración nazis. Solo unas pocas docenas regresaron.

En 1995, 50 años después de las redadas, el entonces mandatario Jacques Chirac, reconoció la responsabilidad del Estado francés por lo sucedido.

"Francia ese día cometió lo irreparable", sostuvo Chirac, en medio de lo que hoy es considerado un discurso histórico.

Sin embargo, "la sociedad francesa aún no ha terminado con el antisemitismo", remarcó la oficina de Macron.

Con AFP y medios locales

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