Francia se apoyó en su poderío ofensivo para cortar la seguidilla negativa

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La Selección francesa interrumpió su seguidilla negativa en la Liga de las Naciones de la UEFA con un triunfo por 2-0 ante Austria, en el que sus atacantes fueron determinantes.

Les Bleus no habían podido ganar en las primeras cuatro fechas del certamen europeo (dos empates y dos derrotas) y, hasta el primer gol de Kylian Mbappé, acumulaban 168 minutos sin convertir, su sequía más extensa desde octubre de 2018 a septiembre de 2020.

Sin embargo, los vigentes campeones del mundo se apoyaron en su poderío ofensivo para dejar atrás la racha adversa. Incluso sin contar con Karim Benzema, una de sus cartas principales en el frente de ataque, los galos poseen tantas opciones de jerarquía que no sintieron la ausencia del máximo candidato a ganar el Balón de Oro.

Mbappé fue el más activo de los delanteros: totalizó siete remates -récord para un jugador francés en lo que va del torneo-, 10 toques de pelota en el área rival (87 intervenciones en total, apenas superado por Benoît Badiashile) y 29 pases en el último tercio del campo de juego (líder del partido).

Si bien el joven de 23 años no estuvo tan fino (desperdició chances claras para anotar y completó siete de los 14 dribles que intentó), aún así hizo la diferencia con su desequilibrio individual, del cual sacó provecho para abrir el marcador a los 56' y despejar el camino hacia la victoria.

El ex Monaco lleva 28 dianas con Francia desde su debut el 25 de marzo de 2017 contra Luxemburgo; sólo Antoine Griezmann festejó más que él en ese lapso. Griezmann, por su parte, no marcó, pero tuvo protagonismo en la acción que derivó en el 2-0.

Con un preciso centro para la aparición de Olivier Giroud, el futbolista de Atlético de Madrid entregó su 25ª asistencia para el combinado dirigido por Didier Deschamps e igualó a Thierry Henry como el mejor asistente de los Blues en el siglo XXI.

GRIEZMANN 2º GRAPH
GRIEZMANN 2º GRAPH

Por último, según indica la agencia Opta, cabe destacar que Giroud, quien conectó el envío de Griezmann con un excelente cabezazo para liquidar el pleito, se transformó en el jugador más longevo en anotar (35 años y 357 días) con la Selección francesa; desplazó la marca de Roger Marche (35 años y 287 días, diciembre de 1959 contra España).

Foto: Eric Verhoeven/Soccrates/Getty Images