1 / 14

Borsalino: el fabricante de sombreros más antiguo de Italia

En la imagen, varios sombreros de la firma Borsolino están expuestos en una tienda del centro de Milán. La marca italiana fue la más popular de este complemento durante décadas y ahora intenta relanzarse tras superar una etapa complicada. (Foto: Antonio Calanni / AP).

(FOTOS) Así se hacen los sombreros en la fábrica más antigua y popular de Italia

Allá por 1857, Giuseppe Borsalino abrió en la ciudad italiana de Alessandria su fábrica de sombreros, que con el tiempo se convertiría en la firma de este complemento más famosa del mundo. Sin embargo, la situación de la empresa es hoy bien distinta. La familia de su fundador la vendió hace décadas y varios de sus últimos propietarios hicieron una gestión desastrosa que llevó a la marca al borde de la desaparición. En 2015, fue adquirida por el fondo de capital privado Haeres Equita, que no pudo evitar que un tribunal la declarara en bancarrota. Aun así, esta compañía suiza decidió continuar con la producción e intentar relanzar la marca.

Con la llegada de la globalización, el aumento de la competencia y las nuevas tendencias de la moda, Borsalino perdió la influencia y popularidad que tuvo durante buena parte del siglo XX. Sus sombreros de fieltro, conocidos también como fedoras o, por antonomasia, borsalinos, eran un distintivo de elegancia y triunfaron especialmente en Hollywood. Los lucieron estrellas como Frank Sinatra, Robert Redford o Humphrey Bogart e Ingrid Bergman en la inolvidable escena final de ‘Casablanca’.

Para recuperar parte del éxito que la marca tuvo en aquella época, Haeres Equita ha contratado a varios expertos en moda, incluido Giacomo Santucci, que fue CEO de Gucci. El plan pasa también por expandirse en Asia y en Estados Unidos y por lanzar colecciones exclusivas para las mujeres y los más jóvenes. Además, crearán nuevos diseños de corte más moderno, como gorras de béisbol. Pretenden así fabricar 500.000 sombreros cada año en lugar de los 150.000 que producen actualmente.

Esas cifras quedan lejos de los 2.000.000 de sombreros que llegó a producir cada año Borsalino a mediados del siglo XX, pero supondrían el regreso a la primera línea de la moda de una marca mítica. Para lograr su objetivo, desde Haeres Equita confían en que les ayuden el sello Made in Italy y el método de fabricación, totalmente artesanal. Los fedoras están hechos a mano por los 80 trabajadores de la fábrica de Alessandria y se sigue empleando la misma maquinaría que usaba Giuseppe Borsalino cuando fundó su empresa hace 162 años.

Relacionado(FOTOS) Así se cosecha el espárrago blanco en los campos de Navarra