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La sequía descubre las ruinas de Mansilla de la Sierra

No había luz, no había calles asfaltadas y no había pajar para el ganado en el nuevo Mansilla (Wikipedia).

(FOTOS) La sequía resucita un pueblo que hasta ahora estaba bajo las aguas de un pantano

Hace más de 50 años que el viejo pueblo de Mansilla de la Sierra, construido en piedra, quedó sepultado bajo las aguas del embalse de Mansilla. Su ubicación privilegiada, entre los ríos Najerilla, Gatón y Cambrones, le convertían en el lugar ideal para abastecer de agua a la huerta riojana.

En 1960 los vecinos abandonaron la localidad y se marcharon al nuevo Mansilla, construido cerca, mientras que los edificios del viejo pasaban a la historia quedando bajo el pantano. Sin embargo, la sequía ha provocado que el pueblo reviva. Los bajos niveles del embalse han hecho que las construcciones puedan verse a simple vista en un fenómeno que no suele ser frecuente.

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