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Así es la vida de una adolescente y su bebé en un refugio de inmigrantes de Tijuana

En la imagen, Milagro de Jesús Henríquez Ayala y su bebé descansan en la litera en la que duermen de una habitación del albergue Ágape Misión Mundial, un refugio para inmigrantes de la ciudad mexicana de Tijuana, junto a la frontera de Estados Unidos. (Foto: Emilio Espejel / AP).

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Unos 25 inmigrantes, principalmente centroamericanos aunque también llegados de otros lugares del mundo como África, se amontonan en cada una de las habitaciones del albergue Ágape Misión Mundial de la ciudad mexicana de Tijuana durmiendo en literas. Su futuro es incierto, más aún después de que el gobierno de Donald Trump anunciara que no concederá el asilo a aquellos que atraviesen otro país en su camino con Estados Unidos.

En una de esas literas duerme Milagro de Jesús Henríquez Ayala, una salvadoreña de 16 años, y su bebé, Alexander, que nació cuando la adolescente ya había llegado a este refugio de inmigrantes. Sabe que no es el sitio ideal para criar a su pequeño, pero es lo mejor que ha encontrado después de vivir una pesadilla tras dejar el pasado mes de octubre su país, como hicieron otros miles de centroamericanos con la esperanza de llegar a Estados Unidos.

La joven decidió abandonar El Salvador después de que una banda amenazara a su familia. Salió de su país junto a su hermana pequeña, Xiomara, y su padre, Manuel, quien se separó de ellas tras cruzar Guatemala para ir por su cuenta a Estados Unidos. Antes de llegar a Tijuana, Milagro de Jesús se quedó embarazada del que entonces era su novio y tuvo que afrontar la última parte de su viaje en estado, aunque al llegar a Tijuana las cosas no fueron mucho más fáciles.

Durante los primeros meses de embarazo se alimentó básicamente de galletas y zumo y trabajaba junto a su hermana limpiando habitaciones a cambio de alojamiento en un pequeño hotel en el que un día encontró un cuerpo acribillado. Estuvo a punto de abortar y acudió al hospital, que después la envió al centro de refugiados en el que ahora vive. Una vez allí, un contrabandista la presionó para que cruzara la frontera de forma ilegal, aunque ella se negó temiendo por la salud de su hijo.

Una vez que ha nacido su bebé, Milagro de Jesús ha renunciado a su sueño de vivir en Estados Unidos. Le acompañan en el albergue su hermana y su padre, que fue detenido y deportado tras cruzar la frontera, y ha solicitado la visa en México, donde quiere construir su futuro y el de Alexander. Sin embargo, no sabe cómo. Abandonó los estudios secundarios y no cuenta con ninguna experiencia laboral.

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