Un fotógrafo mete un dron dentro de un volcán en erupción y esto es lo que ocurre

El fotógrafo Bjorn Steinbekk ha capturado fielmente la imagen de un acontecimiento natural único durante las últimas seis semanas, la erupción del volcán islandés Fagradals Mountain. Lo ha hecho con la única ayuda de un pequeño dron que, en ocasiones, ha llevado a situaciones límite para conseguir secuencias nunca vistas hasta el momento.

Steinbekk fue uno de los primeros profesionales en acudir a la península de Reykjanes cuando el cráter comenzó a expulsar lava y todo tipo de gases. Lo hizo provisto de su nuevo y flamante DJI FPV, consciente de la importancia del momento y con la voluntad de reflejarlo con todo lujo de detalles.

Y el resultado está al alcance de todo el mundo ya que lo comparte en su canal de Youtube y en sus perfiles de Instagram y de Twitter. En estas cuentas podemos observar el espectacular trabajo que ha llevado a cabo desde los pies del Fragadals Mountain.

En uno de sus vídeos más asombrosos, Bjorn Steinbekk sobrevuela un río de lava surgido a partir de la erupción del volcán y lo recorre íntegramente con suma pericia hasta llegar al cráter, que sobrevuela esquivando las gotas de lava que emergen del interior del cono.

Esta semana, el camarógrafo ha puesto el punto y final a estos 42 días de trabajo frente al volcán. Y lo ha hecho de una forma no menos espectacular, ya que ha llevado a cabo una retransmisión en vivo del lugar durante 12 horas seguidas, que ha concluido literalmente dentro del volcán, ya que ha introducido el dron para grabar las entrañas del mismo hasta que se ha fundido.

“Es difícil de describir con palabras, pero en realidad he estado muy emocionado esta mañana, llorando y triste, pero también muy agradecido por esta experiencia y por poder compartirla con ustedes. Me di cuenta anoche cuando bajé a caminar para despedirme de este magnífico fenómeno que te puedes enamorar de un volcán”, escribía ayer Steinbekk junto al último vídeo que ha compartido en su canal de Youtube.

Se trata de unas imágenes realmente impresionantes que transmiten la potencia de la naturaleza y que casi te hacen sentir los 2.000 grados de temperatura que alcanza la lava.