La próxima tendencia en sostenibilidad podría ser forrar las casas con hongos

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Vía Biohm
Vía Biohm

Puede parecer que no se está haciendo lo suficiente para combatir el cambio climático, pero lo cierto es que hay miles de cabezas pensantes en el mundo tratando de encontrar alternativas sostenibles para todo tipo de productos e industrias.

Una de las áreas donde hay que trabajar es en la construcción de viviendas, especialmente en lo concerniente al aislamiento, ya que los sistemas de calefacción y aire acondicionado tienen un enorme impacto medioambiental. La solución podría estar en un elemento de la propia madre naturaleza: los hongos.

El reino de los hongos nos ha dado un sinfín de alegrías: deliciosas setas, levaduras para fabricar alimentos como el pan o la cerveza, barnices para maderas, insecticidas o fármacos son algunos de los usos tradicionales que se les ha encontrado. En tiempos más recientes, el cuero de hongos se reveló como una forma más ética de fabricar "piel" sin utilizar animales. Y ahora, podríamos acabar viviendo en casas forradas con hongos.

Evidentemente, no hay que imaginarse una pared cubierta de setas. La idea de Biohm, una startup con sede en Reino Unido, es utilizar ciertos hongos para fabricar un material de recubrimiento que sustituya a los materiales aislantes que se utilizan actualmente. El componente principal de este nuevo producto es el micelio, una red de finos filamentos o hifas que conforman la parte vegetativa del hongo.

Material biodegradable

Uno de los principales problemas de las espumas que se utilizan actualmente es que cuando acaba su vida útil generan cantidades ingentes de desechos. En cambio, este nuevo material es completamente biodegradable y se puede compostar, por lo que reduciría notablemente el impacto en el proceso de demolición.

El proceso de fabricación es también más ecológico, ya que únicamente utiliza el micelio, que cultivan la empresa en sus instalaciones, y residuos que se aprovechan de la agricultura como subproductos. Cuando el hongo crece hasta alcanzar el tamaño estándar de un panel de aislamiento, se somete a un proceso de curado para darle rigidez.

El resultado es un material que aísla mejor que los materiales convencionales y que, como ventaja adicional, tiene una combustión más lenta en caso de incendio

Incluso la parte económica parece prometedora: la primera remesa tiene un precio similar al de la espuma de alta gama, pero una vez que se amplíe la producción el costo podría reducirse. En definitiva, puede que no tenga el mismo encanto que una casita-seta al estilo de los pitufos o David el gnomo, pero forrarse la casa con hongos promete tener muchas ventajas.

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