Fondos de agua en Colombia apuestan por la seguridad hídrica desde el páramo

Este es el país con más fondos de agua en América Latina, siendo esta una región que tiene un tercio del agua dulce del mundo. El Fondo Agua Somos protege el recurso hídrico para más de 10 millones de colombianos que viven en la región capital, promoviendo proyectos sostenibles. Una riqueza que contrasta con las sequías del río Colorado en Estados Unidos y con la de Monterrey, México

María Elena Pulido cambió la papa por el ecoturismo y, así, cuida una de las principales fuentes de agua en Colombia: los páramos.

Esta campesina vinculó 2,5 hectáreas de su predio a ‘Agua Somos’, uno de los siete fondos de agua que tiene Colombia y que trabaja concretamente en cinco municipios cercanos a la capital del país. Todos los afluentes que protege ‘Agua Somos’ son la fuente de agua de más de 10 millones de personas.

Y uno de esos afluentes nace precisamente en el Páramo de Guerrero, ubicado en el municipio de Subachoque y donde vive María Elena. Ella recuerda que antes gastaba hasta 2.000 litros de agua en una sola fumigación para su cultivo de papas. Pero desde que entró a hacer parte de ‘Agua Somos’ cambió su actividad económica para proteger el bosque altoandino, que está ubicado en su predio y que es el piso térmico antes de llegar al páramo andino. Juntos forman el ecosistema de alta montaña.

Ahora, María Elena vive de una renta que le da un Airbnb unos metros arriba de su casa. Aunque el apartamento lo arriendan unos jóvenes de Bogotá, ellos le pagan a María Elena 600.000 pesos colombianos cada mes, es decir un poco más de 130 dólares. Así, ella garantiza el mercado para su familia.

Además, los 2.000 litros de agua que antes gastaba en una fumigación, ahora le duran entre tres y cuatro meses para los inquilinos del Airbnb. Un cambio que muestra la apuesta del Fondo de Agua: tener proyectos amigables con el medio ambiente, que contribuyan a cuidar los páramos sin que los habitantes tengan que irse de allí.

‘Agua Somos’ divide el trabajo en tres programas: Mi páramo, Agua por el Futuro, y Mi páramo emprende. Con todos ellos, conservan casi 4.000 hectáreas de ecosistema de alta montaña, donde están los páramos.

Páramos son la fuente de agua del 70% de los colombianos

“Los páramos son enormes tanques de agua. Guardan el agua, la retienen y la sueltan lentamente cuando no hay lluvia. Eso se llama regulación hídrica”. Así explica la importancia de los páramos Diego Arévalo, hidrólogo y asesor científico del Fondo de Agua de Bogotá - Región.

Y Colombia es el país más rico del mundo en este tipo de alta montaña, pues allí se encuentran alrededor de tres millones de los seis millones de hectáreas de páramos que hay en las naciones andinas (Perú, Ecuador y Venezuela).

Esto contribuye a que Colombia sea uno de los países con mayor rendimiento hídrico en todo el planeta. Arévalo explica que el rendimiento es cuánta agua se produce por determinado espacio, y agrega que en Colombia ese nivel es de 60 litros por segundo por cada kilómetro cuadrado. Esto es tres veces más que el promedio de América Latina y seis veces más que el promedio mundial.

Agua es escasa en río Colorado y en Monterrey

Pero esta abundancia no se ve en todos los lugares del mundo. El río Colorado, uno de los principales cauces de Estados Unidos, enfrenta la peor sequía en más de mil años. Esto se debe a que los lagos Mead y Powell, los dos embalses de agua dulce más grandes del país, están en niveles históricamente bajos.

Por eso, las autoridades federales les pidieron a los siete estados por donde atraviesa el río que diseñaran un plan para reducir el consumo en un 40% del flujo total. Pero los gobiernos estatales incumplieron el plazo y todavía no hay una ruta.

Monterrey, en el estado mexicano de Nuevo León, enfrenta una situación parecida. Las lluvias han estado por debajo de la media desde 2015. A esto se suma el aumento de la población. El área metropolitana se quintuplicó, al pasar de 1,1 millones de habitantes en 1990 a 5,7 millones en 2020, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía.

Ambas causas contribuyeron a que en Monterrey se tuviera que racionar el agua para consumirla únicamente durante seis horas al día. Una situación similar a la que padeció el 62% de los municipios de México en julio de este año, por enfrentar lo que la Comisión Nacional de Agua declaró como escasez hídrica.