La fiscalía norirlandesa da marcha atrás y procesará a un exsoldado británico

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Dublín, 22 sep (EFE).- La fiscalía de Irlanda del Norte informó este jueves de que presentará cargos contra un exsoldado británico por su presunta implicación en la muerte hace 50 años de dos civiles en el llamado Domingo Sangriento de Derry.

La acusación pública decidió el pasado año no seguir adelante con el procesamiento del sospechoso, identificado como "soldado F", después de confirmar en 2019 que afrontaría cargos por la muerte de James Wray y William McKinney y el intento de asesinato de Joseph Friel, Michael Quinn, Joe Mahon y Patrick O'Donnell.

Ahora la fiscalía vuelve a confirmar que presentará cargos para cumplir con la sentencia dictada por un tribunal de Belfast el pasado marzo y subrayó que "la decisión original de encausar" al exmilitar "debe mantenerse".

El hermano de William McKinney, Mickey, afirmó este jueves que la familia está "encantada" con esta decisión y confió en que el juicio contra el "soldado F" comenzará próximamente "sin más retrasos".

Catorce personas inocentes murieron por los disparos de efectivos del Ejército británico el 30 de enero de 1972 en Derry (noroeste de Irlanda del Norte) durante una manifestación por los derechos civiles en la que la actuación de los uniformados ha sido calificada de "injustificada e injustificable", según determinó en 2012 una investigación oficial.

No obstante, la fiscalía decidió en 2021 no procesar al "soldado F" al entender que no había una perspectiva razonable de obtener una condena, como ocurrió en otros dos juicios en los que estaban implicados dos exmilitares británicos por presuntos asesinatos cometidos durante el pasado conflicto en la región, en los que se puso en duda la validez de las pruebas presentadas contra ellos.

Estos casos han puesto de manifiesto las dificultades que tienen las autoridades para investigar sucesos del pasado conflicto, dada la antigüedad de las pruebas disponibles o la disponibilidad de testigos, entre otros factores.

Pero también demuestran que el legado del pasado es una cuestión política controvertida, más aún cuando el Gobierno británico presentó el pasado año una propuesta de ley que prevé conceder una amnistía a los militares que sirvieron en Irlanda del Norte durante el conflicto.

El Ejecutivo irlandés y la mayoría de los partidos norirlandeses criticaron esta medida unilateral, de la que también podrían beneficiarse los grupos paramilitares protestantes-unionistas y nacionalistas-católicos.

Las familias de las víctimas del Domingo Sangriento también la rechazan y siguen pidiendo justicia para los 14 inocentes asesinados en Derry ya que nadie ha sido aún condenado por este suceso, uno de los episodios más polémicos del conflicto.

(c) Agencia EFE