Finlandia y la Europa que viene: ¿pueden indicar sus elecciones lo que va a pasar en España?

En los últimos meses cualquier convocatoria electoral en Europa es seguida con mucha atención en todo el continente porque da pistas de cuáles son las tendencias ideológicas y de votos que se van produciendo en las sociedades. Así, los comicios en Francia, Austria o Países Bajos mostraron que la extrema derecha había llegado para quedarse tras más de 70 años de ausencia (condenada a un papel residual).

Un hecho que posteriormente se ha repetido en otros países como Italia o Suecia. Los siguientes en la lista son Finlandia y España y los primeros ya han acudido a las urnas; sus resultados pueden ser un buen ejemplo de lo que podría pasar en territorio español dentro de un par de semanas.

Los socialdemócratas celebran su victoria en los comicios. (Lehtikuva/Antti Aimo-Koivisto via REUTERS)

La convocatoria electoral en el país nórdico ha dejado un Parlamento muy fragmentado en el que hasta cinco fuerzas políticas diferentes han obtenido al menos un 10% de los votos, por lo que serán necesarios acuerdos amplios para lograr una cierta estabilidad (algo similar a lo que puede suceder en España con hasta cinco partidos con opciones de superar esa barrera). El triunfo en Finlandia ha sido para los socialdemócratas del SPD que pasan de ser la cuarta formación en la Cámara a la primera, merced a su 17,7% del apoyo (40 escaños), ganando las elecciones por primera vez en 20 años.

Detrás de ellos se sitúa el ultraderechista Partido de los Finlandeses que finalmente no se ha impuesto en los comicios como se temía, pero ha sacado un gran resultado (el 17,5%, 39 escaños). En tercera posición, el Partido de la Coalición Nacional (17% y 38 escaños) y el Partido del Centro de Finlandia (13,8% y 31 asientos), que era la formación que estaba en el Gobierno y que ha visto como algunas de sus medidas más polémicas (privatización de la sanidad) le han condenado a un lugar secundario. Cierran la terna la ecologisla Liga Verde (11,5% y 20 escaños) y la Alianza de Izquierda (8,2%, 16 puestos), que pueden ser decisivos a la hora de formar un Ejecutivo.

Además de la fragmentación que los sondeos señalan también en España, otro de los puntos en común es la victoria de la socialdemocracia después de dos décadas relegada en los comicios. En este sentido, el PSOE apunta también a llevarse la victoria y estaría seguido de los partidos de derecha (como en Finlandia). En ambos países, las alianzas de socialdemócratas con partidos a su izquierda podrían dar la llave para gobernar (PSOE y Podemos; SDP, Liga Verde y Alianza de Izquierda), con las formaciones de centro como árbitros (Ciudadanos en España, Partido del Centro en Finlandia).

Pedro Sánchez participa en un acto de campaña (EFE/Elvira Urquijo A.).

Estas dinámicas compartidas también se pueden ver en anteriores comicios en el continente. La aparición de los partidos de ultraderecha ha fragmentado en Europa el voto de derechas y así se observa en países como Países Bajos, Italia, Francia o incluso Alemania, donde el partido de Merkel, CDU-CSU, ha perdido una gran cantidad de papeletas en los últimos comicios (aún no se sabe si el PP también caerá y cuánto).

Además, tras la crisis económica, se observa una recuperación de los partidos socialdemócratas en todo el continente que empezó en territorio sueco, se ha extendido en Finlandia y está por ver si culmina en España. El renacimiento de estas formaciones que desde hace una década habían perdido presencia posiblemente surja como respuesta al auge de la extrema derecha, así como de una mejor situación económica y social. Probablemente las elecciones españolas darán nuevas pistas de las próximas tendencias en el continente, las últimas antes de unos comicios al Parlamento Europeo que se presentan más reñidos que nunca.