Los finalistas de 'Supervivientes' echan la mirada atrás para contar sus logros y arrepentimientos

Una aventura de más de tres meses está a menos de 24 horas de comenzar su gran final. Supervivientes afronta sus últimos instantes de la edición 2020, un año que pasará a la historia del concurso por la dureza y condiciones extremas a las que se enfrentaron los aspirantes. Tan solo quedan cuatro finalistas, Rocío Flores, Jorge Pérez, Ana María Aldón y Hugo Sierra. Cuatro gladiadores que han hecho esfuerzos de sobra para coronarse como los vencedores de la última gala del reality, pero antes toca el turno de que desvelen sus pensamientos a la hora de echar la mirada atrás. Han sido semanas de hambre, de lucha, de entrega y de convivencia dura, muchas veces más que la propia supervivencia.

Rocío Flores, encantada con su entrega

Rocío Flores ha reconocido cómo le ha cambiado la vida Supervivientes, siendo una experiencia mucho más brutal de lo que se imaginaba. "Mi mayor logo en la isla es la de dejarme la piel en cada acontecimiento, dejarme la piel", valoraba la joven, que por ejemplo pasó de no ir a pescar a que se convirtiera en uno de sus mayores placeres en la isla. "He descubierto una Rocío que hacía tiempo que no veía, de disfrutar, de reírse, de pasárselo bien, de intentar que tus compañeros siempre estén bien", reflexionaba, antes de añadir un sincero: "Estoy muy agradecida". Tampoco ha tenido tapujos en señalar las partes de las que se siente menos orgullosa. "Si pudiese cambiar algo de mi paso por la isla, una vez vuelta a la civilización en España, cambiaria las veces que quise tirar la toalla, esos momentos en los que he querido abandonar", aseguraba la nieta de Rocío Jurado con honestidad.

Albert Barranco reflexiona sobre si cambiaría algo de su paso por la isla

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Rocío Flores Ana María Aldón

Jorge Pérez, fiel a sí mismo

Uno de los que más evolución ha tenido dentro del concurso ha sido Jorge Pérez. El guardia civil llegaba como un desconocido, pero a pesar de no participar en polémicas, poco a poco ha ido abriendo su corazón. Su forma de ser es lo que más resalta cuando mira atrás: "El ser yo, lejos de destacar otras cualidades o situaciones que haya podido vivir o disfrutar, mi mayor logro es haber salido siendo yo, manteniendo mis valores y principios". "Es uno de los mayores triunfos", insistía, recordando como nunca cambió de estrategia y se mantuvo fiel a sus convicciones. "Si dijese que cambiara algo de la isla, mentiría. Las situaciones que he pasado es porque soy así… Sería engañarme a mí mismo, con mis errores y mis aciertos", sentenciaba el nominado.

Del miedo a experta pescadora

"Afrontar el miedo que tenía, la fobia que tenía, al agua, al mar", así de sincera se ha mostrado Ana María Aldón, que ha expresado cómo esta evolución en sus cualidades como superviviente es su mayor hazaña en la isla. Hay que recordar que ostenta, y con mucha diferencia, el récord de peces de la edición. "Nadar y pescar ha cambiado mi vida. Si pudiera cambiar algo de mi paso por la isla no cambiaría nada, absolutamente nada", ha declarado.

Hugo Sierra Jorge Pérez

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Ausente y orgulloso

Hugo Sierra, que se va a jugar la expulsión al inicio de la gala con Jorge Pérez como últimos nominados de la edición, se ha mostrado fuerte cuando ha echado la mirada atrás. "Yo no sabía mucho de la convivencia, no hice curso de nada. Creo que he permanecido bastante bien en todos los aspectos", comenzaba su reflexión, insistiendo en cómo evolucionó: "Ir aprendiendo día a día a hacer cosas, nada más, soy una persona que le gusta mucho luchar". Cuando ha tenido que reflexionar sobre sus arrepentimientos, el uruguayo se ha mostrado seguró de su comportamiento. "Di el 100 por 100 siempre, en los momentos que estaba muy bajo, me sentía muy mal, se me vio como muy apático… Era lo que necesitaba en ese momento. No cambiaría nada", ha zanjado.