Filipinas evacua a casi un millón de personas ante tifón Goni

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Guardacostas evacúan residentes de pueblos costeros en la provincia de Camarines Sur, en Filipinas, ante la llegada del tifón Goni, el 31 de octubre de 2020
Guardacostas evacúan residentes de pueblos costeros en la provincia de Camarines Sur, en Filipinas, ante la llegada del tifón Goni, el 31 de octubre de 2020

Cerca de un millón de personas fueron evacuadas de sus casas el sábado en Filipinas, ante la llegada del tifón Goni, el más potente del año.

Con vientos "destructores" de hasta 205 km/h y olas de hasta tres metros en las costas, advierten las autoridades, el tifón golpeará la isla de Catanduanes el domingo por la mañana, antes de cruzar a la isla principal de Luzón.

Goni llega una semana después de Molave, que golpeó la misma región, matando a 22 personas e inundando una gran zona agrícola, antes de continuar su ruta hacia Vietnam.

"Parece que nos esperan vientos realmente fuertes, lo que aumenta la posibilidad de inundaciones y deslizamientos de tierra generalizados", declaró Mark Timbal, portavoz de la agencia nacional encargada de la respuesta a las catástrofes naturales, a la televisión local ABS-CBN.

"Esperamos tormentas y estamos vigilando los volcanes Mayon y Taal por posibles avalanchas de lodo volcánico", agregó.

Ricardo Jalad, jefe de Defensa Civil, dijo que "casi un millón" de personas han abandonado sus hogares en la región de Bícol, que incluye la parte sur de Luzón y Catanduanes.

Las autoridades pasaron el sábado reuniendo vehículos de rescate, equipos de respuesta de emergencia y víveres ante la llegada del tifón.

"Los fuertes vientos y las lluvias torrenciales" podrían provocar inundaciones y deslizamientos de tierra en esta región de 20 millones de habitantes, advirtieron los servicios meteorológicos. 

Y "la evacuación de las poblaciones amenazadas es aún más complicada este año debido al covid-19", explicó a la AFP el portavoz de los servicios de defensa civil regionales, Alexis Naz.

Las escuelas, cerradas debido a la pandemia, servirán de refugio de emergencia, así como los centros de evacuación administrados por el gobierno y los gimnasios.

Los filipinos se ven afectados cada año por un promedio de una veintena de tormentas tropicales y tifones, que destruyen cosechas, casas inestables e infraestructuras, manteniendo a poblaciones enteras en la pobreza permanente.

La peor tormenta de la historia reciente fue en 2013. El tifón Haiyan causó más de 7.300 muertos, sobre todo en la ciudad central de Tacloban, que quedó sumergida por olas gigantes.

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