Fieles piden a Patrona de Honduras que acabe con la pandemia

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Los templos están cerrados por la pandemia, pero la fe sigue abierta. Cientos de feligreses homenajearon este miércoles a la virgen de Suyapa, Patrona de Honduras, y le pidieron ayuda para enfrentar y derrotar al coronavirus.

"Vine a pedir por la paz del mundo y que se aleje esa pandemia", dice Patrocinia Canales, de 89 años, quien, provista de su mascarilla, reza el rosario en los exteriores de la imponente basílica de Suyapa, al este de Tegucigalpa.

Anualmente, en los primeros diez días de febrero acuden a este lugar más de dos millones de personas, procedentes de diferentes zonas del país, a venerar a la virgen. Y el arzobispado de Tegucigalpa, gobierno y Fuerzas Armadas suelen desarrollar actividades religiosas y culturales con motivo de la conmemoración. Pero todo esto no fue posible este año por causa de la pandemia.

Sin embargo, en los exteriores de la basílica, el arzobispado oficio una misa concelebrada, encabezada por el nuncio apostólico Gábor Pintér, con asistencia de una 50 personas, todas provistas de mascarillas y guardando la distancia física.

Roque Durón Ochoa, de 66 años, vecino de la aldea de Suyapa, instaló un pequeño altar en una plaza.

En este altar, "le pedimos a la virgen que nos ayude para que quite esta pandemia que tiene en fracaso al país y al mundo entero", dijo a la AFP.

Según historiadores, un campesino se recostó a dormir en la maleza, en una montaña próxima al pueblo, en una noche de fines de enero o principios de febrero de 1747, sintió un estorbo en la espalda. Al despertar la mañana siguiente identificó que el estorbo era una pequeña estela de madera de una virgen con facciones indígenas, de 6,5 cm de longitud.

Las autoridades de la Iglesia le construyeron una pequeña iglesia y luego el santuario. En 1925 el Papa Pío XI la declaró patrona de Honduras y el 3 de febrero como su día festivo.

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