Fedea señala que el impacto de las crisis en el empleo juvenil no se revierte

Agencia EFE
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Madrid, 29 mar (EFE).- El deterioro de la situación laboral de los jóvenes españoles durante las últimas crisis no fue compensado con una mejora equivalente durante los periodos de expansión, lo que se ha traducido en una tendencia negativa de las condiciones iniciales de las generaciones siguientes, según un informe de Fedea.

Fedea ha publicado este lunes un estudio elaborado por los profesores Samuel Bentolila, Florentino Felgueroso, Marcel Jansen y Juan F. Jimeno sobre las condiciones laborales de los jóvenes a lo largo de los últimos treinta años.

El estudio constata los altos índices de desempleo juvenil en España a lo largo de todo el periodo 1983-2020, del 32,7 % para los trabajadores de entre 20 y 24 años, cuando la media europea es del 17,8 %, a lo que se une que la brecha entre trabajadores jóvenes y adultos dobla en España la media europea.

Además, en España las crisis han afectado significativamente más a los jóvenes trabajadores que al resto, una diferencia que no se aprecia en otros países europeos, lo que unido a que las expansiones no completan la recuperación lleva a que la tasa de paro juvenil antes de la pandemia (29,8 % en 2019 para el grupo de entre 20 y 24 años) fuera muy superior a la de 2007, antes de la anterior crisis (15 %).

Esta destrucción de empleo, unida a la temporalidad y la parcialidad, se traduce en pérdida de ingresos, de manera que la media del salario mensual real de los jóvenes de entre 18 y 20 años fuera en 2019 un 50 % inferior a la de 1980 y la de los jóvenes de entre 18 y 35 años, un 26 % menor.

Además, de acuerdo al estudio, las peores condiciones de entrada en el mercado laboral tienen efectos a lo largo de la carrera de los trabajadores, al menos durante los siete primeros años.

Fedea calcula que por cada punto porcentual adicional de la tasa de paro juvenil provincial en el año de entrada al mercado laboral, el joven trabajador pierde 1,5 puntos porcentuales de salario dos años después.

Esto supone que un joven que entrara en el mercado laboral en Guipúzcoa (la provincia con menos desempleo juvenil en 2007) en 2013 tendría dos años después un salario un 13,5 % inferior al de otro que hubiera empezado su carrera en 2007, cuando el paro era menor.

En caso de Jaén (la provincia con mayor desempleo), esta pérdida de salario alcanzaría el 39,4 %.

Sin embargo, Fedea especifica que el impacto en ingresos para un trabajador a tiempo completo es menor (de un máximo del 0,5 % en el segundo año y del 0,3 % en el año nueve), lo que revela que parte del efecto se debe a las menores horas de trabajo.

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