El fantasma de Mahsa Amini azota la teocracia iraní

El fantasma de Mahsa Amini azota la teocracia iraní

La muerte de Mahsa Amini sigue convulsionando Irán. Cuarenta días después de que la mujer de 22 años muriera tras ser arrestada por no llevar el velo bien puesto, cientos de personas han salido a las calles de de Teherán.

Estados Unidos ha impuesto ahora sanciones a Irán y cree que la teocracia podría recurrir a Rusia en busca de ayuda para hacer frente a la revuelta, como expresa Karine Jean-Pierre, secretaria de prensa de la Casa Blanca: "Nos preocupa que Moscú pueda estar asesorando a Teherán sobre las mejores prácticas para gestionar las protestas, aprovechando la amplia experiencia de Rusia en la represión de manifestaciones abiertas. Las pruebas de que Irán está ayudando a Rusia a recrudecer su guerra contra Ucrania son claras y son públicas".

Los actos del miércoles en todo el país demostraron que la ira generalizada por la muerte de la joven en septiembre no se desvanece. Los manifestantes culpan a la policía de la moral iraní de su destino. Más de 200 personas han perdido la vida en la revuelta