Familiares y amigos de Diego Bello, tiroteado en Filipinas, piden justicia

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Familiares y amigos de Diego Bello, el coruñés de 32 años muerto al resultar tiroteado por la Policía en Filipinas el pasado 8 de enero, despliegan este sábado una pancarta ante la Torre de Hércules de A Coruña exigiendo justicia. EFE/Cabalar

A Coruña, 8 feb (EFE).- Familiares y amigos de Diego Bello, el coruñés de 32 años muerto al resultar tiroteado por la Policía en Filipinas el pasado 8 de enero, han desplegado una pancarta ante la Torre de Hércules de A Coruña exigiendo justicia.

Coincidiendo con una mes después de su muerte, unas cuarenta personas han extendido la pancarta con el lema "Justicia para Diego. Galicia te reclama" a las 12:20 horas de este sábado ante el monumento coruñés y han guardado un minuto de silencio como "un pequeño homenaje", ha explicado Bruno Bello, hermano de Diego.

"Hace un mes que pasó y creo que es un bonito homenaje venir al faro de la ciudad que nos tiene que iluminar un poco a todos en este camino de buscar justicia", ha dicho Bruno Bello en declaraciones a los medios de comunicación.

El familiar ha detallado que está a la espera de "novedades de la investigación" abierta por la Audiencia Nacional y de información relativa a la autopsias, ha apuntado.

El hermano del fallecido ha indicado que la familia mantiene contacto” con el Consulado español, con el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo y con la alcaldesa de A Coruña, Inés Rey.

El próximo viernes, 14 de febrero, a las 20:00 horas han convocado una concentración en el Obelisco para reclamar a las autoridades competentes que investiguen a fondo las circunstancias de la muerte.

La Audiencia Nacional ha abierto una investigación tras la denuncia interpuesta por la familia, mientras permanecen abiertas otras cuatro investigaciones en Filipinas, donde la Policía consideró que era un "traficante de drogas de alto valor".

Según la Policía, el hombre llevaba encima 10 gramos de cocaína y 30.000 pesos filipinos en billetes marcados (600 dólares) y afirmó que su actuación constituye una "operación exitosa en la lucha contra las drogas".

Los familiares, que niegan relación alguna del surfista con las drogas, consideran que la versión policial filipina es "totalmente falsa" y esperan que la investigación permita demostrar la verdad.

Diego Bello, tiroteado el pasado 8 de enero en Siargao, una isla situada 800 kilómetros al sureste de Manila, donde tenía residencia temporal y participaba en negocios relacionados con el turismo, gozaba de gran popularidad entre los surfistas.