"La familia real de Tailandia está cambiando gracias a las protestas"

Bangkok, 11 nov (EFE).- El opositor Rangsiman Rome, uno de los diputados más jóvenes en Tailandia, considera que los estudiantes que rompieron el tabú de pedir la reforma de la monarquía han conseguido cambios en el comportamiento de la familia real impensables hace seis meses.

"El rey y la familia real tratan de acercarse al pueblo. Por ejemplo, firmando autógrafos, haciéndose fotos con la gente e incluso dándose la mano con el público. Esto no pasaba hace seis meses", indicó a Efe Rome, de 28 años, en la oficina de su partido, Move Forward, en el Parlamento tailandés.

"Creo que el proceso de reforma ha empezado ya. Si me preguntas si es posible o no (la reforma de la monarquía). Sí, es posible, pero es algo que nunca termina", agregó el joven político y antiguo líder estudiantil de las protestas contra la última junta militar (2014-2019).

El monarca, que vive la mayor parte del año en Alemania, se encuentra desde el pasado 14 de octubre en Tailandia lo que está suponiendo el periodo más largo en su país que suele visitar fugazmente durante 24 horas.

Recientemente, el rey Vajiralongkorn dijo a un periodista que Tailandia es la "tierra de los acuerdos", en su primera declaración a los medios en décadas, mientras saludaba a unos seguidores promonárquicos en Bangkok.

Parecen gestos intrascendentes, pero Rome recordó que el anterior rey, Bhumibol Adulyadej, era tratado casi como un ídolo intocable, y que estos cambios de talante importan porque los monarcas tailandeses ejercen su poder principalmente de manera indirecta o extraoficial.

Vajiralongkorn, que ascendió al trono en 2016, aprovechó esta influencia para que se cambiara la Constitución con el fin de que no tuviera que nombrar a un regente durante sus estancias en Alemania, donde vive gran parte del año.

Más adelante también tomó control personal de varias unidades militares en la capital y de la fortuna de la casa real, valorada en al menos 35.000 millones de dólares (unos 29.000 millones de euros).

DEMANDAS DE LAS PROTESTAS

La última protesta multitudinaria de los estudiantes se celebró el pasado domingo y fue disuelta con cañones de agua cuando los manifestantes intentaron llegar hasta el Gran Palacio real para entregar unos buzones llenos de cartas dirigidas al rey.

El movimiento de protestas liderado por estudiantes que comenzaron el pasado julio exige la dimisión del primer ministro, Prayut Chan-ocha, para permitir reformas democráticas en el país.

Quieren reducir el poder de los militares, que han tomado el poder en 13 golpes de Estado desde 1939, pero la demanda más audaz es la reforma de la monarquía, protegida por una estricta ley de lesa majestad que contempla penas de hasta 15 años de cárcel.

"Los estudiantes no demandan una república, lo que demandan es una monarquía constitucional, que quiere decir que la monarquía tiene que ser democrática", explicó Rome.

"Lo que piden es que la monarquía tenga transparencia", apostilló el diputado de Move Forward, heredero del ilegalizado Future Forward, un emergente y joven partido político con gran apoyo entre los jóvenes por su agenda progresista y reformista.

Antes de convertirse en político, Rome fue un arrojado activista estudiantil que no dudó en enfrentarse a los uniformados.

Él y sus compañeros de la Universidad de Thammasat fueron los primeros en salir a protestar contra el golpe militar de 2014 liderado por Prayut y adoptar el saludo de tres dedos de la película "Los juegos del hambre" que se ha convertido en el símbolo de las protestas estudiantiles.

Con las mismas gafas de pasta negras de entonces, ha cambiado las camisetas por el traje y la corbata que exige la etiqueta parlamentaria, pero aún recuerda vívidamente los 24 días que pasó en prisión por su desafío al Gobierno militar.

Rome, quien ha asistido como observador en algunas de las protestas actuales, afirma que ahora los líderes estudiantiles sufren incluso un mayor acoso que bajo la junta militar, ya que son arrestados más repetidamente y podrían ser sentenciados a hasta siete años de cárcel por presunta sedición.

RIESGO DE VIOLENCIA

El diputado también alertó del riesgo de que el Gobierno promueva el conflicto y la violencia para poder aplicar medidas draconianas o incluso alentar un golpe militar como el de 2014.

"El Gobierno puede alentar el conflicto en la sociedad, (de forma que) el Gobierno o los militares tengan el derecho a tomar el control del país", manifestó Rome, en referencia a las protestas que precedieron al golpe militar de hace seis años.

El político no descartó que la violencia pueda darse también entre los manifestantes si pasa mucho tiempo sin que se atiendan sus demandas, aunque subrayó que ahora son mayormente pacíficas.

Rome disiente de quienes opinan que las movilizaciones tailandesas terminarán como las protestas de Hong Kong, disueltas sin haber conseguido sus objetivos, o las manifestaciones de los llamados "camisas rojas" en Bangkok, que acabaron violentamente en 2010 tras la intervención del Ejército.

En su opinión, la mayoría de los manifestantes viven en Bangkok, el centro de poder del país, mientras que muchos "camisas rojas" procedían de las zonas rurales del noreste.

"Incluso si el Gobierno trata de usar la violencia contra ellos (los manifestantes), igual se marchan a sus casas, pero al día siguiente saldrán otra vez a la calle", pronosticó el diputado.

Gaspar Ruiz-Canela

(c) Agencia EFE