Recorren el mundo con sus hijos para que atesoren su belleza antes de perder la vista

·3 min de lectura

Edith Lemay, Sebastien Pelletier y sus cuatro hijos llevan meses recorriendo el mundo con un objetivo muy claro: regalarles a los niños una experiencia inolvidable plagada de recuerdos visuales. La razón que ha impulsado el viaje es la condición genética de tres de los niños que les hará perder la vista a lo largo de su vida. Antes de que eso ocurra, sus padres han decidido mostrarles algunos de los lugares más impresionantes de la Tierra. Esta familia numerosa ha alcanzado notoriedad en los últimos días tras aparecer su historia en medios como CNN.

GUÍA | Los pasos que tienes que seguir para poder ver un contenido no disponible por tus preferencias de privacidad

Mia, la mayor de los cuatro hermanos, comenzó a tener problemas de visión con tres años y cuando sus padres la llevaron al oculista un tiempo después les dieron la noticia. A la niña le diagnosticaron retinosis pigmentaria. Se trata de una enfermedad cuyo origen es genético que provoca que poco a poco quien la sufre vaya perdiendo la visión. Tras el diagnóstico de Mia, que ahora tiene 12 años, llegó el de sus hermanos Colin y Laurent, de 7 y 5 años. Solo Leo, de 9 años, parece no haber desarrollado esta enfermedad. Todos, en mayor o menor medida, son conscientes de sus circunstancias y de lo que implican en un futuro.

Lemay explica en una conversación con CNN que “realmente no hay nada que puedas hacer” ya que no existe una cura. Tampoco saben cómo de rápido avanzará la enfermedad. El pronóstico es que podrían perder la visión en el ecuador de sus vidas. Aceptar esa realidad les costó un tiempo. Una vez aceptado el diagnóstico y lo que implicaba, decidieron lanzarse a la aventura de atesorar “recuerdos visuales”.

Su razonamiento fue que mejor que ver un elefante en un libro sería verlo de verdad, por ejemplo. “Voy a llenar su memoria visual con las mejores y más bellas imágenes que pueda”, pensó esta madre que se dedicaba a las finanzas y a la que la venta de la empresa en la que trabajaba le sirvió para que la familia pusiese en marcha un plan de viaje.

Un proyecto que iba arrancar en julio de 2020 pero que tuvieron que retrasar por la pandemia. Habían planeado ir a Rusia, China… Al final, salieron de Montreal en marzo de este año y desde entonces no han parado: Namibia, Zambia, Tanzania, Turquía, Mongolia e Indonesia. Su viaje lo están contando en redes sociales, donde cuentan con miles de seguidores que comparten sus aventuras y descubrimientos y les animan. La idea es volver a Quebec el próximo mes de marzo.

Pelletier ha reconocido que no saben cuál será la progresión de la enfermedad en sus hijos e intentan no pensar demasiado en el futuro para centrarse en el presente. “Queremos aprovechar este tiempo como familia y atender a cada uno de nuestros hijos para que puedan vivir esta experiencia al máximo”, ha comentado a CNN.

Además de para atesorar memoria visual y experiencias, estos padres canadienses explican que viajar también ayudará a sus hijos a prepararse para lo que pueda venir en el futuro, porque pese a lo divertido y enriquecedor que es recorrer el mundo, también tiene sus inconvenientes y problemas. Algo que les puede servir de ayuda para afrontar cualquier adversidad en el futuro.

Pese al diagnóstico y a que no hay una cura, Pelletier reconoce que nadie sabe qué va a pasar y que no pierden la esperanza de que sus hijos no lleguen a quedare ciegos. “Con suerte, la ciencia encontrará una solución”, espera.

EN VÍDEO | Reserva por accidente una diminuta casa de 10 metros cuadrados para su familia de cuatro