La falta de suministros frena el auge de la bicicleta

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La bicicleta vive el momento más dulce de su historia. La pandemia y la emergencia climática son los dos factores principales para que esté medio de transporte, único por su contribución a la sostenibilidad medioambiental y a la salud del usuario, haya alcanzado cifras récord durante el año pasado y, según varios entrevistados, vaya camino de volver a repetirlas. El único freno que tiene el mercado de los pedales viene por déficit en la propia industria: la incapacidad para hacer frente a la demanda.

ZIV, la asociación que agrupa al sector de la bicicleta en Alemania, es una de las pocas con cifras de los primeros seis meses de 2021. Según esa información, la venta de estos vehículos ha decrecido en el país un 14,1% respecto al mismo periodo de 2020. ZIV espera que la falta de materias primas y elementos continúen afectando a las ventas en lo queda de año y principios de 2022.

Los datos, en cualquier caso, certifican al ascenso de la demanda y se tienen que enmarcar después de un periodo histórico para la bicicleta. En 2020, año del coronavirus, se vendieron en toda Europa un total de 22 millones de bicicletas, lo que supone un incremento del 11,9% sobre el año anterior. Jesús Freire, secretario general de la Asociación de Marcas y Bicicletas de España, considera que, según los datos preliminares recogidos este 2021 entre distribuidores, “el techo de crecimiento es el abastecimiento: si hubiera más bicicletas y componentes, se vendería más”.

La adaptación del sector

Además achaca el freno de las ventas a la pandemia, a una combinación de un aumento de la población que quiere moverse sobre dos ruedas y al precio más alto y menor distribución en contenedores de transporte en todo el mundo. No obstante, Freire subraya que el sector se está adecuando a la nueva realidad: “Las empresas han apostado por contratar en un momento de incertidumbre. También las han diversificado los proveedores, optando por los que están en su entorno más cercano, y hay un auge de venta on line.”

Los cambios en las ciudades también provocan que cada que más ciudadanos quieran optar por la bicicleta. En España, por ejemplo, el coronavirus ha facilitado el aumento de carriles para estos vehículos en varias ciudades. En el caso de Barcelona, más de una veintena de nuevos kilómetros y más de diez en Madrid, aunque sin quitar sitio a los coches.

No obstante, cabría pensar que, con el final de la actual situación sanitaria, el reclamo disminuya. Ferrán Baraldés es responsable de márketing de MSC Bikes, que fabrica componentes, y su experiencia es que los meses de julio y agosto ha disminuido la demanda: “La gente ha cogido las vacaciones de este año y el anterior, que no tuvo. Espero que ahora en septiembre, todo vuelva a ser antes del verano. También influye el final de restricciones ya que se puede ir a cenar o salir por la noche.”

Freire descarta que estemos antes una moda pasajera: “Tenemos seguridad por la experiencia en España y otros países europeos. La bicicleta engancha. No creo que se vuelva al punto de partida de 2020. Así lo reflejan datos preliminares de 2021. En los últimos seis años el mercado de la bicicleta se ha duplicado en España y ha superado a Italia, con muchos más habitantes. No hay percepción de que sea un boom”. En cualquier caso, los usuarios ahora se están acostumbrando a que sus pedidos no se puedan satisfacer con la misma inmediatez que hace unos años.

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