Fallecen tras desarrollar un cáncer originado por los órganos que les fueron transplantados

Un informe realizado por expertos de los Países Bajos y Alemania ha recogido el caso extraño de cuatro pacientes que desarrollaron cáncer como consecuencia de un transplante. Las células cancerígenas no fueron detectadas en el donante y tiempo después de la operación todos se vieron afectados por la enfermedad. Tres fallecieron y uno de ellos sigue vivo gracias a la extracción del órgano recibido y a la quimioterapia.

La donante, de 53 años, falleció como consecuencia de un derrame cerebral y se le extrageron riñones, pulmones, hígado y corazón para ser donados. (Foto: AFP Photo/PIERRE-PHILIPPE MARCOU)

La probabilidad de que algo así ocurra es de entre 1 y 5 de cada 10.000 casos, según recoge el informe publicado por American Journal of Transplantation redactado por la doctora Frederike Bemelman, profesora de nefrología en la Universidad de Amsterdam. Ella misma reconoce que es la primera vez que se ha encontrado con una situación así en sus 20 años trabajando en el ámbito de los transplantes. Es más, califica lo sucedido de “extremadamente raro”, según declaraciones recogidas por CNN.

Sin que la identidad de los pacientes haya sido desvelada, en el informe médico al que se hace referencia se detalla lo ocurrido a cuatro pacientes europeos. En 2007, una mujer de 53 falleció como consecuencia de un derrame cerebral. Al no tener ningún tipo de enfermedad contagiosa y pasar las pruebas pertinentes, se le extrajeron los riñones, pulmones, hígado y corazón para ser donados.

Casi año y medio después de la operación de transplante, a la mujer que había recibido uno de los pulmones, de 42 años, se le diagnosticó cáncer de mama. Se sometió a diversas pruebas y en unos análisis de ADN se comprobó que el origen estaba en el donante. Esta receptora falleció a causa de la enfermedad. Una vez detectada se avisó al resto de pacientes, que se sometieron a diversos análisis con resultado negativo.

Sin embargo, años más tarde, en 2011, la mujer que recibió el hígado, de 59 años, también había desarrollado cáncer de mama. Se sometió a quimioterapia y durante un tiempo frenó la enfermedad, aunque acabó falleciendo en 2014.

Otra paciente, de 62 años, y a la que le fue transplantado el riñón izquierdo de la donante, tuvo el mismo desenlace. En su caso no se manifestó hasta 2013. El cáncer se había extendido por todo su organismo y murió en dos meses, seis años después del transplante.

El cuarto receptor y único superviviente fue un hombre de 32 años que recibió el otro riñón, el derecho. La detección se realizó con la enfermedad menos avanzada y la extirpación llegó a tiempo. El paciente dejó de tomar el tratamiento que se aplica en casos de transplantes para que no haya rechazo ayudando de esta manera a su organismo a combatir la enfermedad. La quimioterapia recibida ayudó a controlarla y diez años después de recibir el órgano al que tuvo que renunciar después sigue vivo, según señala el informe.