Fallece militar guatemalteco condenado por muerte de obispo Gerardi

Lima Estrada fue condenado en 2001 a 20 años de prisión por el asesinato del obispo Gerardi el 26 de abril de 1998 en la casa parroquial de la iglesia San Sebastián, en el centro de la capital

El coronel retirado guatemalteco Byron Lima Estrada, condenado a prisión por el asesinato del obispo católico Juan Gerardi en 1998, murió este domingo en su residencia, informó el Ministerio de la Defensa Nacional.

"El Ejército de Guatemala lamenta el sensible fallecimiento del Coronel de Infantería DEM (J) Byron Disrael Lima Estrada", señalaron las Fuerzas Armadas en una esquela publicada en la red social Twitter.

El mensaje fue firmado por el ministro de la Defensa Nacional, general Albin Dubois, quien manifestó "con gran pesar (...) sus más sinceras condolencias" a la familia del militar sentenciado.

De acuerdo con medios locales, Lima Estrada, de 76 años, falleció en su residencia tras haber permanecido por varios días en el Centro Médico del Ejército en el norte de Ciudad de Guatemala. Por el momento no se ha precisado la causa de la muerte.

Lima Estrada fue condenado en 2001 a 20 años de prisión por el asesinato del obispo Gerardi el 26 de abril de 1998 en la casa parroquial de la iglesia San Sebastián, en el centro de la capital.

El crimen ocurrió dos días después de que el religioso presentara el informe "Recuperación de la Memoria Histórica (Remhi), Guatemala Nunca Más", una investigación que documentó más de 50.000 violaciones a los derechos humanos durante la guerra civil (1960-1996), la mayoría atribuidas al Ejército.

Lima Estrada se encontraba fuera de prisión desde 2012 bajo redención de pena por motivos de salud.

Junto a Lima Estrada también fue condenado su hijo, el capitán Byron Lima Oliva, y el sacerdote Mario Orantes, quien obtuvo su libertad en 2013 por buena conducta.

Desde la cárcel Lima Oliva se convirtió en un poderoso recluso que murió en julio 2016 junto a otros 13 reos durante un enfrentamiento entre internos en la cárcel de Pavón, en la periferia este de la capital.

Por la muerte del obispo también fue sentenciado el sargento Obdulio Villanueva, quien murió decapitado en 2003 durante otro motín en una cárcel en la periferia norte capitalina.