Fallece Hubert Germain, el último Compañero de la Liberación, se pasa una página de la historia

·6 min de lectura

El último Compañero de la Liberación, Hubert Germain, falleció a la edad de 101 años. Este miembro de las Fuerzas Francesas Libres será enterrado en la cripta del Memorial de la Francia Combatiente en Mont-Valérien, cerca de París, el 11 de noviembre, durante una ceremonia nacional presidida por Emmanuel Macron.

No quedan más Compañeros de la Liberación. El último miembro de esta orden creada por el General de Gaulle en 1940, Hubert Germain, falleció el martes 12 de octubre a la edad de 101 años.

"Primero, quisiera informarles del fallecimiento de Hubert Germain, nuestro último Compañero vivo de la Liberación (...) Es un momento importante de nuestra historia", anunció la ministra de Defensa, Florence Parly, durante una audiencia ante la Comisión de Defensa del Senado.

"La llama que se había encendido en el verano de 1940, cuando se unió a las filas de la Francia Libre, seguía viva en sus ojos, llenos de admiración al evocar al general De Gaulle, y empañados de lágrimas al relatar su reencuentro con Francia en agosto de 1944", reaccionó el Elíseo en un comunicado. "El último Compañero de la Liberación, Hubert Germain, falleció hoy, después de haber vivido y encarnado un siglo de libertad".

Con su muerte, se pasa una página de la historia. "Cuando el último de nosotros muera, la llama se extinguirá. Pero siempre quedarán brasas", escribió este antiguo combatiente de la Resistencia en sus memorias tituladas "Espérer pour la France" (editorial Belles Lettres).

"Ganaremos la guerra"

Hijo de un oficial general de las tropas coloniales, Hubert Germain nació el 6 de agosto de 1920 en París. Tras terminar el bachillerato, se estaba preparando para el examen de acceso a la Escuela Naval en el Liceo Michel Montaigne de Burdeos, cuando se declaró la guerra en septiembre de 1939. Unos meses después, tras la debacle de mayo de 1940, decidió seguir luchando.

Entonces, en San Juan de Luz se embarcó en un buque que transportaba soldados polacos a Inglaterra y llegó a Londres el 24 de junio de 1940, donde se reunió con el general De Gaulle. "Después de conocer mi trayectoria, me explicó a dónde me iba a enviar para continuar mi formación y me dijo: ‘Lo voy a necesitar’. Cuando, a los 19 años, el hombre que tomó las riendas de la nación te dice eso, ¡tu pecho se llena de orgullo! ¡Inmediatamente comprendí que, con Churchill, De Gaulle y yo íbamos a ganar la guerra!", describe con picardía en su biografía.

Se alistó desde el principio en las Fuerzas Francesas Libres y fue destinado al acorazado Courbet, donde realizó cursos de oficial naval. En la primavera de 1941, fue destinado al Estado Mayor del general Legentilhomme, quien comandaba la 1ª División Ligera de la Francia Libre destinada a intervenir en el Levante. Germain luchó en Siria y Libia, donde participó en los combates de Bir Hakeim, e incluso en Egipto. Estas batallas afectaron a este joven soldado: "Al principio, uno va con voluntad y coraje. Luego se cansa de ver las casas quemadas y demolidas, los bosques desfigurados donde exploraron obuses, los cadáveres al aire libre... Eso también te vuelve insensible”.

En Italia, el 24 de mayo de 1944, en Pontecorvo, estando al mando de una sección antitanque, el teniente Germain fue herido en el flanco mientras dirigía el fuego de las ametralladoras pesadas de su sección, para seguir apoyando al batallón que atacaba a lo largo del río Liri. Evacuado a Nápoles, el general De Gaulle lo condecoró con la Cruz de la Liberación en Italia a finales de junio de 1944. “El cielo te cae encima. Nunca había pensado en eso. Había luchado bien, pero no había trabajado en pos de eso. No me interesaba", contaba con modestia este hombre que también llevaba en su cuerpo algunas esquirlas de esta batalla.

“¡Volviste a Francia!”

Unas semanas más tarde, en agosto de 1944, participó en el Desembarco de Provenza. Cuatro años después de su partida a Inglaterra, regresó finalmente a su país. "Llegas a tierra, aterrizas, das unos pasos y te caes, la tierra te absorbe, la playa. Y en ese momento, caes de rodillas y lloras. No por mucho tiempo, porque no debes perder el tiempo, pero te quedas sin aliento", recordó durante una entrevista para LCI. "Y entonces me dije: '¡Volviste a Francia! Francia no te pertenece, no es tu Francia, pero esta noche será mía".

Luego participó en las campañas de los Vosgos y Alsacia y terminó la guerra en el sur de los Alpes, en el macizo de Authion. Después de la guerra, el entonces ejecutivo de una empresa del sector químico se involucró en la política. Primero fue elegido alcalde de Saint-Chéron, en Essonne, en 1953, y luego diputado de París en 1962. También fue ministro de Correos y Telecomunicaciones (1972-1974) y después ministro encargado de las relaciones con el Parlamento (marzo-mayo de 1974).

En los últimos años, Hubert Germain seguía compartiendo su testimonio. Consigo llevaba incansablemente el recuerdo de sus camaradas: "Llega un día en que lo que te queda es el respeto que debemos tener por todos los que se sacrificaron y de los que ya no hablamos. A todos los que maté, incluso sin saberlo, también los llevo en mis oraciones. A los que no pude ayudar, también. Mi deber hoy es pensar en ellos, justo cuando a algunos los olvidaron sus familias”.

Como último superviviente de los 1.038 compañeros de la Liberación, Germain tenía la opción de ser enterrado en la cripta del monumento a la Francia combatiente en Mont-Valérien, en los Altos del Sena. Y así lo quiso.

Una ceremonia el 11 de noviembre

Su cuerpo reposará en la bóveda número 9 de este monumento erigido en homenaje a los combatientes, resistentes y deportados franceses de la Segunda Guerra Mundial. Allí será enterrado el 11 de noviembre durante un homenaje nacional presidido por Emmanuel Macron. Antes, en una ceremonia que se celebrará en los próximos días en los Inválidos, el jefe de Estado rendirá homenaje al último Compañero de la Liberación, al que calificó de "figura destacada de la Francia Libre".

Hubert Germain se unirá a las 16 personas que murieron por Francia entre 1939 y 1945, representando así todas las formas de compromiso y los diferentes lugares de combate de este país. Se trata de 11 soldados (entre ellos dos fusileros de África del Norte, dos fusileros de África Negra y tres miembros de las Fuerzas Francesas Libres) y cinco miembros de la Resistencia (entre ellos un miembro de las Fuerzas Francesas del Interior de Vercors y uno de la resistencia indochina).

Ochenta años después de la creación de la Orden por el General de Gaulle, su último representante ya no está, pero el recuerdo de este compromiso seguirá vivo. "Nosotros éramos esas brasas ardientes y la Orden de la Liberación se ha dado a sí misma la misión de mantener esas brasas ardientes como testimonio de aquella época", reiteró Hubert Germain.

Este texto fue adaptado de su original en francés.

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente