Fallece el histórico dirigente de Izquierda Unida Julio Anguita

El histórico líder de Izquierda Unida Julio Anguita ha fallecido este sábado a los 78 años en Córdoba, donde había sido ingresado la pasada semana a causa de una parada cardiorrespiratoria.

Ayer se informaba de que su situación seguía siendo crítica desde el Hospital Reina Sofía de la capital de provincia andaluza, de la que fue alcalde. Anguita sufrió una parada cardiorrespiratoria en su domicilio y una dotación del servicio sanitario 061 lo reanimó e intubó antes del traslado de urgencia al hospital.

Desde entonces, no salió de la UCI hasta que, este sábado, se ha comunicado de manera oficial su muerte.

No era la primera vez que Julio Anguita sufría problemas de corazón, ya que tuvo un infarto en Barcelona en plena campaña electoral en 1993 y otro en Córdoba cinco años después, mientras que en el 2009 y el 2014 también ingresó por problemas cardíacos en Cádiz y Salamanca, respectivamente.

– Figura clave en la izquierda en la historia reciente de España –

Julio Anguita ha sido una de las figuras claves en la organización y la representación de la izquierda española en la historia reciente de España.

Anguita fue secretario general del PCE entre 1988 y 1998, y promovió la unidad de formaciones que entonces estaban a la izquierda del PSOE, con el que marcó siempre las distancias, en Izquierda Unida, en cuyas filas fue coordinador general entre 1989 y 2000, año en el que se retiró tras sufrir un infarto.

En 1996, como candidato a la presidencia del Gobierno, condujo a esa coalición política a ser la tercera fuerza parlamentaria, con 21 escaños, solo superada por el PP y el PSOE. Además, fue el primer alcalde comunista de Córdoba desde la Guerra Civil.

Hijo de militar, bisnieto y nieto de guardia civil, nació en Fuengirola (Málaga) el 21 de noviembre de 1941. Cuando tenía 7 años su familia se trasladó a Córdoba, ciudad en donde echó raíces.

Hizo el servicio militar en las milicias universitarias y se preparó para ingresar en la Academia General Militar de Zaragoza, ciudad donde estudió magisterio. Posteriormente estudió historia y trabajó como profesor.

Se inició en la política en grupos clandestinos hasta que en 1972 ingresó en el Partido Comunista de España y siete años más tarde, en 1979, se presentó a las elecciones generales del 1 de marzo, en las que no obtuvo escaño.

Su primer cargo institucional lo ocuparía en el ayuntamiento de la ciudad donde se crió, y en las elecciones locales de abril de 1979 obtuvo un puesto de concejal y alcalde gracias a un pacto entre el PCE, PSOE y PSA.

Diputado andaluz tras las autonómicas de 1982, un año después fue reelegido alcalde de Córdoba por mayoría absoluta. En el Congreso del PCE de 1982 entró en el Comité Central y en el Comité Ejecutivo y, desde 1984, fue candidato a la presidencia de Andalucía.

En este Congreso se aprobó la creación de ‘Convocatoria por Andalucía’, plataforma que fue punto de partida para la fundación en mayo de 1986 de Izquierda Unida (IU).

En febrero de 1986 renunció a la alcaldía cordobesa para concurrir a las elecciones andaluzas, en las que fue elegido diputado regional y en las que IU consiguió 19 escaños.

A partir de entonces comenzó a postularse como sucesor de Gerardo Iglesias al frente del PCE, formación que pasaba por una grave crisis desde la salida de Santiago Carrillo en 1985.

En febrero de 1988, tras la dimisión de Iglesias, fue nombrado secretario general, por lo que abandonó la presidencia de Izquierda Unida-Convocatoria por Andalucía (IU-CA), donde le sustituyó Carlos Rejón.

Fue el candidato comunista por primera vez al gobierno de España en las elecciones de 1989, en las que su partido subió de 7 a 17 escaños. Obtuvo escaño en el Congreso de los Diputados y ocupó la presidencia del grupo parlamentario.

En 1990 fue reelegido coordinador general de IU y se mantuvo firme en no transformar la coalición en partido. Dimitió un año después al no ganar la presidencia de la coalición.

En el congreso de los comunistas de 1991, Anguita fue reelegido secretario general. Frente al sector que defendía la disolución del PCE en IU impuso su postura y se aprobó la pervivencia del partido.

En 1992 revalidó el cargo de coordinador general al que sumó el de coordinador de Relaciones Internacionales.

Fue nuevamente candidato a la presidencia del Gobierno en 1993; renovó como diputado y por cuarta vez como coordinador general de IU y en la Secretaría del PCE. En mayo de 1993, durante la campaña electoral, sufrió un infarto agudo en Barcelona.

En 1996 volvió a presentarse a las elecciones generales y se hizo muy popular por sus explicaciones y por la frase, "programa, programa, programa" cuando comentaba la posibilidad de pactos con otros partidos. Ese año vivió la cumbre de su carrera política al frente de IU al ser la tercera fuerza en el Congreso con 21 escaños fruto de más de dos millones y medio de votos por detrás del PP y PSOE.

En 1997 fue elegido por quinta vez coordinador general de IU, a pesar de no contar con el apoyo de corrientes tan influyentes como "Espacio Alternativo" y "Tercera Vía".

En 1998 y debido a un segundo infarto no se presentó a la reelección como secretario del PCE, cargo que pasó a Francisco Frutos y en la nueva directiva ocupó un puesto en el Comité Ejecutivo.

Entonces dijo que por responsabilidad dimitía tras el importante retroceso de IU en las municipales, autonómicas y europeas de 1999, en las que perdieron 39 diputados autonómicos y 5 eurodiputados.

Anguita permaneció como coordinador general pero arropado por una Coordinación Colegiada.

En diciembre de 1999 sus problemas de corazón le obligaron a renunciar a encabezar la lista electoral de Izquierda Unida, puesto en el que le relevó también Frutos, secretario general del PCE. Y el 7 de enero de 2000, dos meses antes de las generales, renunció también a presentarse a las elecciones.

El exalcalde de Córdoba permaneció como asesor parlamentario y en la siguiente asamblea de IU dejó su cargo. El 29 de octubre del 2000 fue relevado por Gaspar Llamares, su propio candidato y empezó a dejar la vida pública.

Volvió a la enseñanza en el Instituto Blas Infante de Córdoba, tras más de veinte años en excedencia, pero permaneció en el Consejo Federal.

En 2002 renunció a la dirección del PCE y en 2003 dejó definitivamente la política y los órganos de dirección, aunque siguió participando en reuniones y conferencias de IU.

Sin embargo, no apoyó la candidatura de Llamazares a la presidencia del Gobierno en las generales de 2008 ni tampoco para la dirección del PCE, donde respaldó a la candidata Marga Sanz.

Mantuvo, eso sí, una intensa actividad pública con la publicación de sus memorias, la participación en debates y apoyando nuevas iniciativas.

En noviembre de 2012 lideró el acto de constitución del movimiento ciudadano Frente Cívico-Somos Mayoría (FCSM). Dos años después, en diciembre de 2014, impulsó un manifiesto que pedía la ruptura de IU con el PSOE en Andalucía.

En 2015 apoyó la candidatura de Alberto Garzón para encabezar las listas de IU en las elecciones generales, y en marzo de ese mismo año, durante la campaña de las elecciones andaluzas, participó en un mitin en Málaga, algo que no hacía desde hacía 15 años. Unos días después se inscribió como militante de IU en Ciudad Rodrigo (Salamanca), localidad natal de su mujer.

El 9 de mayo de 2020 ingresó en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Reina Sofía de Córdoba tras sufir una parada cardiorrespiratoria.

Julio Anguita es autor de varios libros, entre los que figuran: "Textos y discursos" (de su etapa como alcalde de Córdoba), "Desamortización Eclesiástica en la ciudad de Córdoba (1836-1845)" y "Otra Andalucía", escrita junto a Rafael Alberti.

En 2011 publicó "Combates de este tiempo" y a finales de 2013 presentó la biografía política "Contra la ceguera".

El 17 de marzo de 2007 contrajo su segundo matrimonio civil con Agustina Martín Caño. Anteriormente estuvo unido a Juana Molina, madre de su hija pequeña Carmen.

Con su primera esposa, Antonia Parrado, tuvo a sus tres hijos mayores. Uno de ellos, Julio Anguita Parrado, reportero de guerra del diario El Mundo murió el 7 de abril de 2003, cuando cubría la guerra en Irak.

– La izquierda le llora –

Alberto Garzón, ministro de Consumo y líder de Izquierda Unida, ha mostrado su profundo dolor por el fallecimiento de Anguita. Desde su cuenta de Twitter le ha dedicado unas palabras con las que ha expresado su hondo pesar:

Desde su propio partido le recuerdan como “un político honrado, una mente brillante” y “un absoluto referente para la izquierda de este país”.

Por su parte, Gabriel Rufián, el diputado de ERC, le tilda como “el mejor de todos” en su mensaje de despedida al mandatario.

Teresa Rodríguez, exlíder de Unidas Podemos en Andalucía, enfatiza en que “algunos”, como ella, empezaron a interesarse por la política “escuchándolo siempre valiente, siempre coherente, renunciando a los privilegios de la política y al compadreo con el neoliberalismo”.

José María González, mejor conocido como ‘Kichi’, alcalde de Cádiz, señala que Anguita deja “un vacío enorme” y destaca su lucha contra “el neoliberalismo y la injusticia social”.

La ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, afirma que “no hay palabras para expresar la pena y el dolor” por su muerte. Y asegura que sobre su legado, “seguiremos construyendo el futuro”.

Pablo Iglesias, líder de Unidad Podemos, ensalza la figura de Julio Anguita como alguien que “se atrevió siempre a señalar al poder” y que “dijo las más crudas e incorrectas verdades con todo en contra”.

La ministra de Igualdad, Irene Montero, admite que se le va a echar de menos y subraya que seguirán con su ejemplo, “que es vivir sin miedo”.

Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, se deshace en elogios hacia Anguita: “Ha muerto un maestro. Nos ha dejado un referente ético y político de profundas convicciones republicanas”.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha sido mucho más comedido que los anteriormente mencionados.