FAA pedirá que drones se identifiquen durante vuelo en 2023

Allan Vélez
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La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA, por sus siglas en inglés) autorizó nuevas normas que señalan que a partir de 2023 cualquier dron de más de 250 gramos (0.55 libras) deberá contar con una tecnología que permita la identificación remota con las autoridades o de lo contrario, volarlos podría ser ilegal.

Las nuevas reglas también autorizan el vuelo nocturno y sobre personas, lo que abre la puerta a las entregas masivas de paquetes mediante drones.

Steve Dickson, administrador de la FAA, destacó que las nuevas reglas “nos acercan al día en que veremos rutinariamente operaciones de drones como la entrega de paquetes”.

Aunque la nueva normativa aún debe contar con reglas operativas, señala que, para volar a partir de 2023, todos los drones arriba de las 0.55 libras de peso deberán transmitir su ubicación y la del operador de manea continua. La directriz tiene por objetivo garantizar la seguridad del espacio aéreo de Estados Unidos.

La regla, señala el documento, también aplicará para los drones de fabricación casera e incluso aquellos utilizados en competencias, como carreras.

El documento indica que los drones no deberán estar conectados a internet para transmitir datos de localización, por lo que el proceso de identificación podría realizarse mediante wifi o Bluetooth desde el celular del operador.

La única excepción a la identificación remota será el vuelo sobre áreas reconocidas por la FAA. Estas zonas todavía no han sido delimitadas por el regulador, pero se espera que sean espacios aéreos públicos con vigilancia aérea.

La normativa mantiene la disposición que obliga al operador a mantener contacto visual con la aeronave.

En lo que respecta a las operaciones con vuelos nocturnos, las nuevas normas señalan que los drones deberán contar con luces anticolisión y ciclos de destello que permitan visualizar la aeronave a tres millas terrestres de distancia.

Otro cambio a las normativas existentes señalan que los drones pequeños deben contar con protecciones para que ninguna parte rotatoria pueda lacerar la piel humana.