Un "extremismo que amenaza los fundamentos" de Estados Unidos: Biden arremete contra Trump

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© Jonathan Ernst, Reuters

En Estados Unidos, ya ha empezado la campaña para las “midterms”, las elecciones de mitad de mandato para renovar todos los escaños de la Cámara de Representantes y 35 de los 100 escaños del Senado. En Filadelfia, ciudad del Estado de Pensilvania, considerada la cuna de Estados Unidos, Joe Biden pronunció en horario de máxima audiencia un encendido discurso contra la derecha.

Un discurso claramente orientado contra el expresidente Donald Trump y sus seguidores.

Dirigiéndose a sus compatriotas este jueves 1 de septiembre desde la ciudad de Filadelfia, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, multiplicó los ataques contra su predecesor.

"Demasiado de lo que ocurre hoy en nuestro país no es correcto. Donald Trump y los republicanos de MAGA representan un extremismo que amenaza los fundamentos mismos de nuestra República", dijo Biden, añadiendo que la "igualdad y la democracia" están amenazadas en el país.

Su discurso, esperado y anunciado desde hace varios días por la Casa Blanca, se celebró en Filadelfia. Esta ciudad del Estado de Pensilvania no fue elegida por casualidad: es donde se adoptaron la Declaración de Independencia y la Constitución de Estados Unidos y es también donde Biden celebró su primer mitin como candidato presidencial. Por otro lado, Pensilvania se considera un Estado clave para las próximas elecciones de noviembre.

Y no han cesado los ataques contra los que Joe Biden llama las "fuerzas MAGA" (por "Make America Great Again", uno de los lemas de Donald Trump), que quieren, según el presidente, un país "sin derecho a la privacidad, sin derecho a la anticoncepción, sin derecho a casarse con quien uno quiera".

El jefe de los demócratas propone salvar el "alma" de Estados Unidos

En esta alocución, que forma claramente parte de su campaña para las próximas elecciones, el mandatario norteamericano propuso liderar la "batalla" por "el alma de Estados Unidos".

Joe Biden "nunca se echa atrás cuando se trata de hablar de su predecesor (...) pero este no es un discurso sobre el expresidente", había asegurado más temprano su portavoz, Karine Jean-Pierre. Se tratará de ser "optimista", añadió, explicando que "cuando hablamos de extremismo, sólo afecta a una parte muy pequeña de la población estadounidense".

Pero Kevin McCarthy, un republicano que compite por el liderazgo de la Cámara de Representantes, acusó el jueves a Joe Biden de "demonizar" a "decenas de millones de estadounidenses trabajadores y respetuosos de la ley".

El apoyo a los demócratas aumenta en las encuestas

Visiblemente animado por las buenas encuestas, el dirigente estadounidense ya había empezado a alzar la voz contra sus adversarios.

El jueves 25 de agosto, llamó a sus compatriotas a votar en masa por el Partido Demócrata en las elecciones legislativas y contra el "semifascismo" de los republicanos más radicales.

Fue en un acto de recaudación de fondos en un suburbio de Washington, en el Estado de Maryland. El presidente, de 79 años, había criticado a la franja más radical del campo conservador. "Lo que estamos presenciando hoy es el nacimiento o la sentencia de muerte de una filosofía MAGA extrema. No es sólo Trump, es toda una filosofía (...). Es como un semifascismo", dijo.

Después de eso, volvió a hablar en un acto de campaña de su partido y sentenció que "hay que votar, literalmente, para salvar la democracia de nuevo".

Aunque, según los observadores, los sondeos de opinión deben ser siempre considerados con cautela, la tendencia que se observa desde hace aproximadamente un mes a favor del bando demócrata parece evidente, lo que está dando un impulso al presidente.

Y es que en pocas semanas, el giro a su favor fue tan manifiesto como inesperado. Según los últimos sondeos, la situación ya no tiene nada que ver con la "ola roja" -el color del partido republicano- que se preveía a finales de junio; cuando la elevada inflación (+ 9,1%, un nivel no visto desde hace 40 años) parecía destruir las posibilidades del partido de Biden.

De acuerdo con una encuesta publicada el jueves por el Wall Street Journal, si las elecciones de mitad de mandato se celebraran hoy, el 47% de los votantes votaría a los demócratas y el 44% a los republicanos.

La ley antiaborto: “una bala en el pie” de los republicanos

Pero el principal factor de este cambio no es obra de Biden. Se debe a la decisión del Tribunal Supremo de Estados Unidos, moldeado por Donald Trump, de hacer retroceder al país medio siglo atrás, al acabar con el derecho constitucional al aborto.

La mayoría de los estadounidenses apoya el derecho al aborto y los demócratas están decididos a hacer de este tema un elemento central de su campaña para las próximas elecciones. La decisión del Tribunal Supremo ha en efecto suscitado la ira y la movilización del electorado, en particular de los independientes, las mujeres y la comunidad negra.

El martes 23 de agosto, la victoria de un demócrata -que puso el aborto en el centro de su campaña- en un distrito muy disputado del Estado de Nueva York se consideró una nueva señal de la inversión de la tendencia a favor de Joe Biden, cuyo índice de popularidad -en su punto más bajo en julio- también está aumentando.

Algunos observadores afirman incluso que el presidente podría dar un giro a la historia. De hecho, tradicionalmente, las elecciones de medio término son desastrosas para el partido en el poder.

El registro de votantes experimentó un inusual repunte, y en un estudio del Pew Research Center publicado a finales de agosto, el número de votantes que consideran el derecho al aborto una cuestión clave aumentó del 43% al 56%, en comparación con el mes de marzo.

Biden ha prometido que, si gana las elecciones, su partido consagrará este derecho en la legislación federal, lo que sería vinculante para los estados conservadores que ya han prohibido o limitado el acceso a la interrupción voluntaria del embarazo.

Los 18 meses de Joe Biden como presidente: cierta estabilidad económica y avances legislativos

Como presidente, Biden heredó un país polarizado cuyo modelo democrático estuvo a punto de tambalearse durante los sucesos del 6 de enero de 2021, cuando los partidarios de Trump intentaron tomar el Capitolio en protesta por la derrota del expresidente.

Biden fue elegido en contraste con su predecesor para, según sus partidarios, devolver algo de serenidad a la nación y de decencia al ejercicio del poder.

"Oímos cada vez más sobre la violencia como herramienta política aceptable en este país", sentenció este jueves en una clara alusión a los sucesos del Capitolio. "No es, nunca será una herramienta aceptable. Así que quiero decir esto de forma clara y sencilla: no hay lugar para la violencia política en Estados Unidos. Punto. No hay lugar", añadió el presidente.

Por otro lado, para muchos de sus seguidores, ha habido avances en la agenda de Biden, lo que podría jugar a su favor en las elecciones.

Muchas leyes para hacer frente a la pandemia de Covid-19 y para invertir en infraestructuras dañadas o para desarrollar la "economía verde" fueron votadas. La Ley de Reducción de la Inflación, que permite renegociar el precio de determinados medicamentos con los grupos privados del sector y que también incluye un componente ecológico fue también aprobada.

Además, hubo otros anuncios con fuerte impacto en la opinión pública, como la muerte del líder de Al-Qaeda tras un ataque estadounidense, así como la anulación parcial de la deuda estudiantil.

En el plano económico, la inflación parece mostrar signos de desaceleración y la tasa de desempleo es del 3,5%, una cifra históricamente baja.

El primer texto de compromiso en el Senado sobre un control más estricto de la venta de armas fue también votado y una mujer negra, Ketanji Brown Jackson, fue por primera vez nombrada en el Tribunal Supremo.

En cuanto a la política internacional de Biden, aunque la retirada de Afganistán fue caótica y humillante, el presidente mantuvo su compromiso de salir de este país. Además, el dirigente se ha impuesto como líder del clan occidental desde el inicio de la guerra en Ucrania, impulsando una reactivación de la OTAN.

Mientras los partidarios de Trump siguen afirmando que Biden "robó" las elecciones, una reciente encuesta de la NBC reveló que la principal preocupación de los votantes estadounidenses es ahora "los peligros para la democracia", por delante del coste de la vida, lo que alimenta aún más las esperanzas del presidente y de su partido.

Mientras tanto, los republicanos están cada vez más preocupados. Su líder en el Senado, Mitch McConnell, ha estimado que el partido conservador sólo tiene la mitad de las posibilidades de obtener la mayoría en la Cámara Alta.

Con AFP, AP y medios locales