Expresidente kosovar comparece ante la justicia acusado de crímenes de guerra

Sara MAGNIETTE
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El expresidente de Kosovo Hashim Thaçi en Pristina, el 5 de noviembre de 2020
El expresidente de Kosovo Hashim Thaçi en Pristina, el 5 de noviembre de 2020

El expresidente de Kosovo Hashim Thaçi comparece este lunes ante un tribunal especial en La Haya que lo juzga por crímenes de guerra durante el conflicto de la década de 1990 contra las fuerzas serbias.

Thaçi, exjefe político del Ejército de Liberación de Kosovo (ELK), dimitió de la presidencia el 5 de noviembre tras ser acusado de crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad cometidos durante la guerra de independencia (1998- 1999).

Hashim Thaçi, que era presidente de Kosovo desde 2016 y antes fue primer ministro, había asegurado que dimitiría si las acusaciones de crímenes de guerra contra él derivaban en una inculpación formal.

Poco después del anuncio de su dimisión, Thaçi, de 52 años, fue trasladado al centro de detención del tribunal especial (KSC), con sede en Holanda, junto con otros tres sospechosos.

Los cuatro hombres son sospechosos de casi 100 asesinatos, desapariciones forzadas, persecuciones y torturas, unos actos presuntamente cometidos entre marzo de 1998 y septiembre de 1999.

Thaçi lleva casi dos décadas en la vida política kosovar y siempre ha proclamado su inocencia. Acusa a la justicia internacional de "reescribir la historia".

La guerra de Kosovo opuso las fuerzas serbias y la guerrilla independentista kosovar albanesa y causó más de 13.000 muertos, en su mayoría albanokosovares. Terminó cuando una campaña occidental de ataques aéreos, en la primavera de 1999, obligó a las fuerzas serbias a retirarse.

La primera comparecencia de Thaçi, quien se ha comprometido a "colaborar estrechamente con la justicia", tendrá lugar a las 15H00 (14H00 GMT) durante una vista pública en La Haya, informó el KSC.

- "Una injusticia" -

Otros tres sospechosos fueron trasladados a La Haya junto a Thaçi: el exportavoz del ELK Jakup Krasniqi, un aliado político de Thaçi, Kadri Veseli, exjefe de inteligencia de la guerrilla, y una de las figuras más destacadas del ELK, Rexhep Selimi.

Krasniqi, que compareció por primera vez el lunes, se declaró no culpable de los cargos que se le imputan.

"No tengo porque estar aquí, se está cometiendo una injusticia conmigo", dijo Krasniqi de 69 años, que fue arrestado el pasado miércoles en Pristina.

"Nunca he tratado a nadie así en mi vida. Estábamos en guerra y luchábamos contra los serbios que estaban cometiendo un genocidio en Kosovo", afirmó Krasniqi, que añadió que el ELK era un "proyecto de liberación conjunto" con la OTAN y la ONU.

Por su parte, Veseli y Selimi comparecerán ante el tribunal el martes y el miércoles respectivamente.

- Etapa preliminar -

El objetivo de estas vistas judiciales es asegurarse de "que se respeten los derechos del acusado, incluido el derecho a una representación legal" y de que éste "comprende los cargos contra él", informó el KSC.

El tribunal especial hizo pública la acusación en junio, pero aún tenía que ser validada por un juez.

Este tribunal especial se encarga de investigar los crímenes cometidos por el ELK durante y después del conflicto de 1998-1999, principalmente contra serbios, gitanos y opositores kosovares a la guerrilla.

Las imputaciones de estos cuatro responsables del ELK suponen un seísmo para este joven país que todavía mantiene una relación muy tensa con la vecina Serbia, y cuya declaración de independencia, en 2008, no es reconocida por países como Rusia.

En la calles de Pristina, las reacciones a estas acusaciones son múltiples.

"No está bien. Fueron los serbios los que cometieron crímenes de guerra, nos mataron y (el tribunal) se dedica a perseguir a los que pelearon por Kosovo", afirmó Doruntina Begu, una enfermera de 41 años.

"Dejemos que resuelva el tribunal. Si Thaçi es inocente le dejarán libre", zanjó Musli Hasani, un jubilado de 72 años.

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