Explosiones azotan bases militares rusas en Ucrania; Moscú responde con bombardeos

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AP

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, pidió a la población alejarse de las bases militares rusas, especialmente en los territorios ocupados por las tropas extranjeras. Aunque sin atribuirse la autoría, Kiev confirma una serie de detonaciones que han impactado los almacenamientos de armas de Moscú, lo que marcaría un giro en el desarrollo del conflicto. El Kremlin admite las explosiones, que atribuye a un “sabotaje”, y golpea con más bombardeos en áreas civiles.

Una serie de explosiones golpea las bases militares rusas en Ucrania, lo que sugiere una renovada táctica de contra-ataque por parte de Kiev.

En la provincia de Crimea, en el sur ucraniano, la vecina Nova Kakhovka, en Jersón, y la ciudad de Melitópol, en el sureste, las bases militares o almacenamientos de armas de las tropas del Kremlin han sido blanco de varias detonaciones entre el martes 16 de agosto y este miércoles 17.

Todos son territorios actualmente ocupados por las fuerzas de Moscú.

En medio de este panorama, las agencias de inteligencia de Reino Unido, que desde un inicio han seguido el conflicto, indicaron en las últimas horas que los líderes militares rusos están "cada vez más preocupados" por la seguridad en Crimea.

Kiev no se ha atribuido de manera oficial estos hechos. Sin embargo, el presidente Volodímir Zelenski advirtió a los residentes en zonas controladas por los militares extranjeros alejarse de instalaciones militares y depósitos de munición rusos, al tiempo que subrayó la importancia de lograr que Moscú se canse de la guerra.

"Pido a todo nuestro pueblo en Crimea, en otras regiones en el sur del país, en las zonas ocupadas del Donbass y en la región de Járkov, que tenga mucho cuidado. Por favor, no se acerquen a las instalaciones militares del Ejército ruso y a todos aquellos lugares donde almacenan municiones y equipos, donde tienen sus cuarteles", aseguró el mandatario en su mensaje diario.

Zelenski agregó que los hechos podrían tener varias causas, incluida la “incompetencia”.

Si bien no es la primera vez que los ucranianos atacan objetivos rusos en lo corrido de la guerra, las últimas detonaciones están ocurriendo con mayor frecuencia y en localidades con importantes líneas de suministro para las tropas rusas.

Las explosiones plantean la perspectiva de una nueva dinámica en la guerra, que lleva casi seis meses, si el Ejército de Ucrania tiene ahora la capacidad de atacar más profundamente en las zonas controladas por Rusia o si los grupos pro-Kiev tienen éxito con ataques del estilo de guerrillas.

El asesor presidencial Mykhailo Podolyak y el jefe de gabinete Andriy Yermak se regocijaron en las redes sociales por la "desmilitarización" de Rusia, una aparente referencia en tono de burla a la palabra que el presidente Vladimir Putin utiliza frecuentemente para justificar la invasión que ordenó contra su vecino país el pasado 24 de febrero.

Lo que se sabe de las últimas explosiones contra las bases rusas

Este miércoles 17 de agosto se escuchó una ola de estallidos cerca de un centro de comando ruso, en Melitopol, según señaló el alcalde de la localidad Ivan Fedorov.

“Permítanme recordarles que aquí se encuentra una de las oficinas del comandante de los ocupantes (…) La tierra arderá bajo los ocupantes: nuestros soldados de las Fuerzas Armadas de Ucrania prueban todos los días esta verdad inquebrantable en el sur de Ucrania”, afirmó el funcionario ucraniano.

Menos de 24 horas antes, al menos 12 rusos murieron en ataque contra su base, en la ciudad ocupada de Nova Kakhovka, según indicó el Ejército del país atacado.

También, en Crimea, anexada por Moscú en 2014, varias explosiones sacudieron el martes un depósito de municiones de Rusia e interrumpieron el servicio de trenes. Un hecho que el Ministerio de Defensa reconoció y atribuyó a un “sabotaje”.

En concreto, los hechos se registraron cerca de Dzhankoi y Gvardeyskoye. Ambas albergan dos aeródromos militares rusos clave en esa región.

Los impactos obligaron la evacuación de 2.000 personas de un pueblo cercano, según reportaron funcionarios y agencias estatales de noticias rusas.

Los daños que puedan producirse para los atacantes rusos, particularmente en Crimea, tienen efectos cruciales, pues se trata de una provincia que el Kremlin ha utilizado para reforzar a sus tropas que luego lanzan asaltos en otras partes de Ucrania con equipo militar pesado. Un proceso que Kiev apunta a interrumpir antes de una posible contraofensiva en el sur.

La región anexada es además la base de la Flota del Mar Negro de Rusia.

Moscú responde con nuevos bombardeos

Pese a los golpes contra el poderío militar ruso, sus militares siguen golpeando con fuerza en el territorio ucraniano.

En la autoproclamada república de Donetsk, en el este del país y controlada por las milicias prorrusas, dos civiles murieron y otros siete resultaron heridos por los recientes bombardeos rusos contra varios pueblos y aldeas, informó el gobernador de la región, Pavlo Kyrylenko.

El área ha sido objeto de intensos bombardeos por parte del Ejército ruso en las últimas semanas mientras intentaban realizar avances tácticos en la gran región del Donbass a la que pertenece.

Entretanto, en Odessa, en el suroccidente, tres personas resultaron heridas y un centro de recreación fue destruido por el lanzamiento de al menos dos misiles rusos.

El ataque aéreo produjo un incendio y varios edificios quedaron con graves daños, tras lo cual las autoridades emprendieron una operación de rescate por probables víctimas bajo los escombros, señaló Sergey Bratchuk, representante de la administración militar de la ciudad portuaria.

Con Reuters y medios locales