Un experto en oratoria señala la "radical diferencia" entre el primer y el último discurso de Putin

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Putin, en el discurso de anuncio de la guerra (izq, el 24 de febrero) y en el anuncio de la movilización
Putin, en el discurso de anuncio de la guerra (izq, el 24 de febrero) y en el anuncio de la movilización

Putin, en el discurso de anuncio de la guerra (izq, el 24 de febrero) y en el anuncio de la movilización "parcial" en la contienda (der, el 21 de septiembre). (Photo: GETTY IMAGES)

José Luis Martín Ovejero, experto en comunicación no verbal y oratoria, ha observado minuciosamente los cambios que han operado en el presidente ruso, Vladimir Putin, desde que anunció la invasión de Ucrania el 24 de febrero de 2022 hasta que este miércoles, 21 de septiembre, cuando ha informado a sus compatriotas -y al mundo entero- de que habrá una “movilización parcial” de la población en esta “operación militar”.

Martín Ovejero ha señalado hasta cinco cambios “radicales” en la postura y la comunicación del mandatario ruso si se comparan ambos discursos: necesidad de una barrera, cambio de postura, gesto de la frente, diferente implicación y un intento de cercanía.

De la relajación a la tensión

El experto en oratoria apunta que en el discurso de este miércoles -el de la huida hacia adelante-, Putin se ha parapetado con su propio brazo frente a la cámara, como si estuviera nervioso y a la defensiva, a diferencia de cuando anunció la invasión del país vecino, donde compareció con los brazos “a los lados del cuerpo y las manos apoyadas en la mesa”.

Además, en ese primer discurso Putin se mostraba relajado, hasta reclinado en su silla, “con autoconfianza”. En cambio, en el anuncio de este miércoles, el líder ruso está mucho más erguido, echado hacia adelante dando una impresión de cierta urgencia.

La tensión del ruso se refleja también en su frente, tal y como revela Martín Ovejero. Mientras que cuando anunció la invasión de Ucrania su frente estaba lisa y relajada, las imágenes de este miércoles desvelan “unas considerables arrugas horizontales”, que apuntan a “un esfuerzo mental considerable”.

Una búsqueda de implicación

Otro de los cambios más significativos entre ambas intervenciones se deben al grado de implicación mostrado por Vladimir Putin. Si en febrero hablaba con mucha determinación en primera persona -“He tomado la decisión de una operación militar”, cita Martín Ovejero-, en su discurso de hace unas horas ha desplazado la responsabilidad a su equipo: “Creo necesario apoyar la propuesta del Ministerio de Defensa y el Cuartel General y realizar la movilización parcial en Rusia”, ha dicho.

La comunicación de la movilización refleja la huida hacia delante de una persona más insegura, con mucha tensión interior y que trata de dar imagen de equipo

Por último, la diferencia es palpable en la cercanía y complicidad que el ruso ha tratado de trasladar este miércoles, dirigiéndose a su pueblo como “estimados amigos” en varias ocasiones, según señala el experto en comunicación, mientras que en febrero no mencionó a ningún “amigo”. “Es indudable que busca ganar en aprecio, cercanía y confianza con sus ciudadanos, sobre todo los movilizados para el ejército”, sostiene Martín Ovejero en su post.

“La comunicación de la invasión es la propia de una persona segura de su decisión y que se responsabiliza de la misma. La comunicación de la movilización refleja la huida hacia delante de una persona más insegura, con mucha tensión interior y que trata de dar imagen de equipo”, zanja el experto.

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.

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