Un experto en comunicación no verbal resume en una palabra cómo vio a Ayuso en 'El Hormiguero'

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Un momento de la entrevista a Isabel Díaz Ayuso en 'El Hormiguero'. (Photo: EL HORMIGUERO)
Un momento de la entrevista a Isabel Díaz Ayuso en 'El Hormiguero'. (Photo: EL HORMIGUERO)

El paso de Isabel Díaz Ayuso por El Hormiguero (Antena 3) este martes ha dado para todo tipo de reacciones y lecturas políticas sobre sus declaraciones, pero la presidenta de la Comunidad de Madrid no solo comunicó con sus palabras, sino con sus gestos y expresiones.

Tras estudiarlos, José Luis Martín Ovejero, experto en análisis de la comunicación no verbal y formado en detección de la mentira por los responsables de las unidades de Análisis de Conducta de Policía Nacional y Guardia Civil, tiene una clara conclusión: “Si tuviera que resumirlo en una palabra, diría ‘seguridad’. Transmitió muchísima confianza en sí misma”. Añade otros dos adjetivos: “Fue fresca y natural”.

“A mí, de cómo la vi en El Hormiguero y cómo la estoy viendo últimamente en entrevistas y comparecencias, me recuerda a un atleta que ha tenido que correr sobre barro y que, de pronto, aunque le pongan con rivales que también corren mucho, le ponen en una pista de atletismo. Entonces, claro, el cambio es rotundo y corre muy cómodo”, explica a El HuffPost.

Dos detalles sustentan esa afirmación de que vio a Ayuso muy segura. Por un lado, las ”miradas directas al entrevistador, muy poca mirada de huida” y, por otro, las microexpresiones del rostro, algo clave “para saber si una persona transmite inseguridad, si no se cree lo que está diciendo”: “Cuando una persona siente una emoción básica con intensidad, como la alegría, la tristeza o el enfado, el rostro lo va a decir siempre”.

En ese sentido, Martín Ovejero subraya que la comunicación verbal de Ayuso era coherente con la no verbal: “Cuando transmitía enfado con sus palabras, tenía microexpresiones de ira. Un ejemplo fue el instante en el que le preguntan por Pedro Sánchez y habla de los cambios en educación: tiene una pequeña microexpresión de enfado en ese momento”.

Su ropa también fue un detalle importante. La presidenta regional acudió al programa con una chaqueta de cuero negro, elección no casual para el experto, que piensa que “fue a pasárselo bien más que a protagonizar”. “Y lo digo por los colores: cuando ella busca el protagonismo suele vestir íntegramente de rojo. Es muy habitual que vista entera de un color; blanco, negro y rojo son los tres que más usa. El rojo lo utiliza cuando quiere llamar la atención. Cuando busca un poco estar ahí pero no un protagonismo muy ardiente, suele vestir más de negro”, justifica.

Cuando transmitía enfado con sus palabras, tenía microexpresiones de ira. Un ejemplo fue el instante en el que le preguntan por Pedro Sánchez y habla de los cambios en educación

Así, recuerda que a la última Convención del Partido Popular el primer día fue de blanco y negro y el segundo, de negro: “Nunca quiso protagonizar, además ese fue su mensaje verbal”.

El autor de Miénteme... si te atreves, destaca además que su gestualidad, en algunos momentos, refrendaba esa seguridad: “En momentos que pueden ser más intimidantes, como cuando le preguntan directamente por Sánchez, si nos fijamos su gestualidad de manos es constante. Mueve las manos según va hablando. Eso lo hacemos las personas cuando confiamos y creemos en lo que estamos contando, luego cada uno es libre de estar de acuerdo o no”.

El rojo lo utiliza cuando quiere llamar la atención. Cuando busca un poco estar ahí pero no un protagonismo muy ardiente, suele vestir más de negro

Por contra, en ciertos momentos en los que podía sentirse “más cohibida” o “más intimidada”, se “encoge un poco de brazos y mete las manos debajo de la mesa. Lo he visto por lo menos en un par de momentos, y además se encoge corporalmente, mete los hombros”, describe.

Martín Ovejero no detectó incoherencias entre lo que Ayuso dijo sobre su buena relación con Pablo Casado, líder del PP, y José Luis Martínez-Almeida, alcalde de Madrid, y su comunicación no verbal: “Al hablar de Casado no vi microexpresiones de enfado. En muchísimas ocasiones las he visto, o de asco o de desprecio en muchos líderes políticos y en personas como tú y como yo. No las podemos evitar”.

“Con Casado no he visto ni ira, ni asco, ni desprecio, que son las que se encontrarían en una persona que estuviera enfadada con él o que sintiera cierta repugnancia —aunque esto me parece algo exagerado— o que se sintiera superior. Eso es algo que se ve mucho en políticos cuando les preguntan por otros, se ven microexpresiones de desprecio”, agrega.

También apunta que fue muy rápida al responder sobre su relación como Almeida —“si hubiera pensado mucho la respuesta, pudiera ser que hubiera estado bloqueando una respuesta verdadera”—, pero admite que seguramente se imaginaba que le iban a preguntar por ello y que, además, es un asunto sobre el que ha tenido que responder en muchas ocasiones: “Cuando una persona ha respondido muchas veces a la misma pregunta, le sale con mayor facilidad”.

Aunque Martín Ovejero tenía “la lupa” puesta en Ayuso y no se centró en analizar al presentador, Pablo Motos, sí asegura que, en general, lo vio “cómodo” durante toda la hora de entrevista.

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.

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