Exmilitar colombiano es acusado en Estados Unidos por el asesinato de Jovenel Moïse

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Mario Palacios fue acusado ante una corte del sur de la Florida, en Estados Unidos. Lo señalan de participar del complot y asesinato del presidente Jovenel Moïse en julio de 2021. El colombiano haría parte del ‘Equipo Delta’, compuesto por cinco hombres que entraron a la habitación del presidente y lo mataron.

Las autoridades estadounidenses acusaron al exmilitar colombiano Mario Palacios de conspiración para cometer asesinato o secuestro fuera de Estados Unidos, en relación con el homicidio del presidente haitiano Jovenel Moïse, ocurrido el 7 de julio de 2021.

Palacios se presentó ante el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos en Miami, esposado a una cadena alrededor de la cintura y vestido de civil. Le dijo a la corte que no conocía a nadie en el país norteamericano y que el único ingreso económico que tiene es la pensión militar que recibe en Colombia por unos 375 dólares al mes. Al acusado se le nombró un abogado de oficio, al decir que no tenía recursos para pagar uno.

Además del cargo de asesinato o secuestro, el colombiano también fue acusado de "brindar apoyo material con resultado de muerte" de Moïse.

La Fiscalía solicitó a la jueza que le correspondió el caso que Palacios continuara detenido al considerar que puede fugarse y ser un peligro para la comunidad. Si lo declaran culpable de los cargos en EE. UU., este exmilitar colombiano podría enfrentar una pena máxima de cadena perpetua.

El colombiano fue detenido en Jamaica en octubre pasado y deportado a su país natal este lunes, pero durante una escala en Panamá, aceptó viajar a Estados Unidos, según precisó el Departamento de Justicia de Estados Unidos.

"El primer ministro Ariel Henry quiere que la justicia prevalezca en el vil asesinato de Jovenel Moïse", dijo por su parte un portavoz de la oficina del premier haitiano cuando se le preguntó sobre el arresto.

Según las investigaciones de la Policía Nacional de Haití, el colombiano era parte del grupo de cinco hombres conocido como ‘Equipo Delta’, que entró a la habitación de Moïse para asesinarlo. Los otros cuatro miembros de ese grupo permanecen detenidos por las autoridades haitianas.

Además, en Haití capturaron a decenas de personas tras el asesinato, entre los que están 18 exmilitares colombianos y dos haitiano-estadounidenses presuntamente responsables del magnicidio. Otros tres colombianos murieron en tiroteos con la Policía del país centroamericano. Las autoridades aún no han presentado cargos contra nadie. Los funcionarios que están a cargo de la investigación han denunciado que han sido intimidados.

Según le explicó a France 24 en Español el escritor y analista político haitiano Robenson Glesile, de parte de la justicia haitiana no hay un trabajo que permita juzgar a los responsables y, por ello, hasta el momento nadie sabe qué paso realmente la noche en que mataron al presidente Moïse.

El Departamento de Justicia de Estados Unidos tras la investigación del asesinato de Moïse

El Departamento de Justicia de Estados Unidos afirmó en un comunicado que el colombiano Mario Palacios era parte de una conspiración que se realizó en suelo estadounidense. De allí, que lo juzguen en Miami. Según la entidad, los responsables primero planearon secuestrar a Moïse, pero al no encontrar un avión para sacarlo del país, decidieron asesinarlo.

En el comunicado, el Departamento de Justicia agregó que “el 7 de julio de 2021, Palacios y otros ingresaron a la residencia del presidente en Haití con la intención y el propósito de asesinar al presidente Moïse”.

Además, precisó que un hombre haitiano-estadounidense, al que describió como “Co-conspirador #1, viajó a Estados Unidos a fines de junio para solicitar ayuda para promover el complot”.

Hubo un intento de asesinato contra el primer ministro Ariel Henry

El asesinato de Jovenel Moïse profundizó la crisis de seguridad, política y social que vive Haití. Tras el la muerte del expresidente se ha visto un aumento de la violencia de las pandillas y una serie de secuestros.

En medio de esa violencia, el primer ministro haitiano, Ariel Henry, quien ha estado gobernando el país desde el asesinato de Moïse, denunció un atentado contra su vida el 1 de enero, durante las celebraciones de la independencia de Haití.

La oficina de Henry afirmó que “bandidos y terroristas” habían intentado disparar contra el primer ministro en una iglesia en la ciudad norteña de Gonaives, donde estaba el político para las conmemoraciones.

Los videos que circularon en las redes sociales mostraron a Henry y su grupo de guardaespaldas corriendo hacia sus vehículos mientras un grupo armado comenzaba a disparar afuera de la catedral. Previamente, el jefe de la pandilla local había amenazado a Henry a través de una publicación en un medio. Aunque el primer ministro resultó ileso, el cruce de disparos dejó una persona muerta y por lo menos dos heridos.

Con AFP, EFE y Reuters

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