El exjefe de la Armada argentina negó conocimiento de los fallos del submarino desaparecido

Familiares de los submarinistas del Ara San Juan. EFE/Archivo

Buenos Aires, 15 may (EFE).- El exjefe de la Armada argentina Marcelo Srur afirmó hoy que no fue informado de los fallos, alguno de ellos "grave", que había sufrido el submarino ARA San Juan tiempo antes de desaparecer hace seis meses, y que de haber conocido su estado este no hubiese zarpado.

Tras un encuentro a puerta cerrada con diputados y senadores, Srur respondió en una comisión bicameral a familiares de las 44 víctimas que iban a bordo del submarino, y de los que todavía no hay noticias sobre su paradero, en una declaración tensa en la que le llegaron a preguntar si "puede dormir tranquilo".

"Créame que desde el 16 de noviembre, un día y horas después de que ocurrió, desde ese momento hasta hoy para mí ha sido un día muy largo. No me quiero imaginar lo que pasa por ustedes", contestó entonces el exjefe de la Armada.

El almirante aseguró que no se le comunicó la desaparición de la nave hasta que habían pasado 30 horas de la pérdida de comunicaciones con el mismo, lo que sucedió el 15 de noviembre, y explicó que fue a fines de ese mes cuando estuvo en conocimiento de toda la documentación, de la que informó inmediatamente al ministro de Defensa, Oscar Aguad.

"Desconozco el motivo por el cual no se me hizo llegar la información con el ingreso de agua al submarino. Era una situación grave en función de lo que expertos me explicaron", reconoció Srur.

Fue Aguad quien, según su declaración, le pidió su renuncia.

"De haber sabido lo que ocurrió a mitad de año (otra avería), si yo hubiera tenido esa información (...) el submarino no zarpaba", confesó el extitular, y agregó que la decisión de que el sumergible navegara "fue informada en varias cadenas de mando" pero que no llegó a él.

El submarino desapareció cuando volvía hacia su base de Mar del Plata de realizar unos ejercicios militares en Ushuaia, en el sur del territorio argentino y poco después de que el comandante alertase de un "principio de incendio" por la entrada de agua en el compartimento de baterías, un problema que según la Armada había sido solucionado y la nave había seguido su curso.

En cuanto tuvo conocimiento de lo que ocurrió ese día, Srur ordenó "enviar todos los medios que hubiese a disposición", dijo, y destacó que, además de aceptar ayuda de parte de marinas latinoamericanas, dialogó con las cancillerías de países como Reino Unido o Estados Unidos.

"No se trata de corporativismo y aquí cada uno tiene que hacerse responsable de lo que hizo y lo que no hizo", transmitió Srur antes de expresar ante los familiares que "perder un hombre ya es una tragedia. Perder a 44 no le puedo explicar".

Sobre una posible rotura en uno de los compartimentos del submarino -una de las hipótesis que se barajaron- señaló que "una rotura genera necesariamente que haya algo que vaya a flote".

"Combustibles, aceites, desde una frazada, una jarra plástica o un cuerpo. Algo se tendría que haber visto. Tendría que haber habido un resto, un escombro marino", apuntó.