El éxito silencioso que está logrando acabar con el cáncer de cuello uterino

·3 min de lectura
La reducción de casos de cáncer de cuello uterino en mujeres nacidas después de 1988 que pudieron recibir la vacuna contra el VPH se ha calificado como
La reducción de casos de cáncer de cuello uterino en mujeres nacidas después de 1988 que pudieron recibir la vacuna contra el VPH se ha calificado como "asombrosa"

La llegada de las diferentes vacunas contra la COVID-19 ha conseguido acaparar, por derecho propio, la mayor parte de la actualidad en los últimos meses. Dentro de algunos años miraremos atrás y entenderemos con mayor exactitud la enorme repercusión y la importancia real que representa este éxito científico. Dicen que el tiempo pone siempre las cosas en su sitio y no tardaremos demasiado en comprender que estamos ante un logro médico histórico. La polémica en las tertulias, los titulares alarmistas, los grupos antivacunas o el ruido de las redes sociales están empañando la verdadera dimensión de lo que estamos viviendo, pero en algunos años, no muchos, el tiempo nos servirá de juez en toda esta confusión, separando el trigo de la paja.

Un ejemplo cristalino de esta situación ha aparecido esta semana publicada por Skeptical Raptor, analizando el silencioso éxito cosechado por la vacuna contra el virus del papiloma humano (VHP). Los datos están ahí: las tasas de cáncer de cuello uterino han descendido un 88% desde que apareció la vacuna. En poco más de una década desde 2009, la prevalencia de esta temida enfermedad se ha reducido de una manera tan increíble que hoy podemos afirmar que no estamos lejos de acabar con este tipo letal de cáncer.

Hace unas semanas se publicó en BMJ un estudio analizando los datos del Reino Unido y mostrando que estamos ante una de las vacunas más eficaces y seguras de la historia. Su reciente aparición permite además una clara comparación entre mujeres nacidas antes de 1988, y que al no existir aún la vacuna no la recibieron en su época, y las mujeres nacidas en fechas posteriores y que sí fueron vacunadas.

El estudio analizó un elevado número de casos (138.692 registros) y sus conclusiones, a falta de palabras mejores para describirlos, son asombrosas:

  • En comparación con las mujeres no vacunadas nacidas en 1988, las mujeres vacunadas nacidas en 1995 y 1996 mostraron una reducción del 89% de la neoplasia intraepitelial cervical (NIC) de grado 3 o peor , del 0,59% al 0,06%.

  • Una reducción del 88% en CIN grado 2 o peor del 1,44% al 0,17%.

  • Una reducción del 79% en CIN grado 1 de 0,69% a 0,15%.

Cuando apareció hace diez años esta vacuna contra el Virus del papiloma humano los grupos antivacunas repitieron una y otra vez que no funcionaría contra un cáncer. Hoy, diez años más tarde, ya tenemos datos que demuestran reducciones espectaculares (cercanas al 90%) en todas aquellas niñas que recibieron la vacuna el año que por fin apareció.

Más allá de la consabida vida saludable, dieta y ejercicio, en realidad no contamos con demasiadas formas directas de prevenir el cáncer. La vacuna contra el VPH ha resultado ser la mejor herramienta para prevenir varios tipos de cáncer peligrosos causados ​​por el virus del papiloma humano.

Más artículos interesantes sobre vacunas en Yahoo:

Referencias científicas y más información:

Skeptical Raptor “Cervical cancer rates down 88% in decade since HPV vaccine launched

Brotherton, Julia M. L. «The Remarkable Impact of Bivalent HPV Vaccine in Scotland». BMJ, vol. 365, abril de 2019, DOI:10.1136/bmj.l1375.

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente