El exiliado rey de Albania que fue expulsado de España por poseer un arsenal de armas

Alfred López
·4 min de lectura
El exiliado rey de Albania, Leka I, fue expulsado de España, por orden del presidente de Adolfo Suarez, tras acusarlo de poseer un arsenal de armas en su vivienda (imagen vía gettyimages)
El exiliado rey de Albania, Leka I, fue expulsado de España, por orden del presidente de Adolfo Suarez, tras acusarlo de poseer un arsenal de armas en su vivienda (imagen vía gettyimages)

En las elecciones presidenciales de Estados unidos, del pasado martes 3 de noviembre de 2020, Donald Trump se negó a asumir su derrota frente a Joe Bilden, asegurando que el triunfo del candidato del Partido Demócrata se debía a un fraude electoral, por lo que no reconocía los resultados de los comicios.

No es la primera vez en la historia en la que una de las partes implicadas en un proceso electoral se niega a reconocer unos resultados desfavorables, siendo uno de esos casos el referéndum sobre la restauración de la monarquía en Albania que tuvo lugar el 29 de junio de 1997 y en el que dos tercios de los votantes (el 66,7%) votó mayoritariamente no. El exiliado rey albanés Leka I (que fue quien instigó a la celebración de dicha consulta electoral) no quiso admitir esos resultados contrarios a sus intereses, señalando que se había tratado de un fraude electoral. Por tal motivo, organizó grupos armados para provocar disturbios en la capital del país (Tirana) y promover un golpe de Estado que le devolviese al trono.

Leka I en aquellos momentos residía en Sudáfrica, pero dos décadas antes había sido expulsado de España a causa de haber convertido su vivienda en una arsenal con todo tipo de armas.

El motivo del mencionado exilio se debió a la invasión de Albania por parte de la Italia fascista de Benito Mussolini, el 7 de abril de 1939, la cual provocó la salida del país de la familia real albanesa, compuesta por tres miembros: el autoproclamado rey Zog I (desde hacía una década), su esposa Geraldina y el príncipe heredero Leka (nacido tan solo dos días antes).

Pero no solo su pequeña familia fue lo que Zog I se llevó de Albania, también iba cargado con una gran parte de las reservas de oro del país que se encargó de robar, empezando un exilio que los llevó a vivir en los siguientes años a varios lugares, entre ellos el Reino Unido, Egipto, Grecia y Francia.

En 1961, el depuesto Zog I fallecía en su exilio dorado en el país galo, siendo proclamado nuevo rey Leka I, por parte de un pequeño grupo de exiliados leales a la monarquía albanesa y un año después el joven monarca (con 23 años recién cumplidos) decide trasladarse a vivir a España, siendo acogido con los brazos abiertos por el régimen del dictador Franco.

Un enorme casa en Pozuelo de Alarcón (una de las zonas más exclusivas de Madrid) fue el lugar escogido para instalarse, convirtiendo aquella vivienda en un lugar en el que se celebraron numerosas fiestas y encuentros sociales que reunió a la flor y nata de la sociedad española de la época.

Bajo el amparo de la dictadura franquista, Leka I dejó numerosísimas facturas sin pagar, llevando una vida de todo lujo y comportándose en algunas ocasiones de un modo que no correspondía a alguien que exigía tratamiento real y que le rindieran pleitesía allá donde iba.

También fue frecuentemente tachado de matón, debido a su fanfarronería, malas maneras en el trato hacia las personas de inferior condición social y porque poseía en su vivienda todo un amplio arsenal de armas (ametralladoras y fusiles con su correspondiente munición, granadas de mano e incluso algún lanzacohetes –bazuca-).

El objetivo de almacenar tal arsenal era el de formar y armar un pequeño ejército rebelde con el que iniciar (en un futuro no muy lejano) una serie de conflictos bélicos en Albania (en aquellos momentos una república comunista, tras la IIGM) que devolviera la monarquía al país.

Pero la posesión de dicho armamento le causaría graves problemas años después, cuando en 1979 (cuatro años después de la muerte del dictador) el presidente del gobierno, Adolfo Suarez, le solicitara deshacerse del mismo y ante la negativa del monarca albanés exiliado, se ordenara su inmediata expulsión de España.

El presidente Suarez recibió instrucciones del rey Juan Carlos I (amigo personal de Leka I) para que aquella no fuera una expulsión al uso sino amable y con todo tipo de facilidades por parte del gobierno español.

Tras su salida de España (en un avión que iba cargado con todo el arsenal armamentístico del que disponía) Leka se dirigió hacia el continente africano, instalándose inicialmente en Rodhesia (actual Zimbabue) y posteriormente a Sudáfrica, donde residió hasta su regreso a Albania en 1997, donde promovió un referéndum (mencionado al inicio de este post) con el fin de restaurar la monarquía en el país.

Tras los resultados adversos, estuvo detrás de una serie de conflictos que provocaron que fuese acusado de sedición y condenado a tres años de prisión (aunque había huido de regreso a la capital sudafricana). Es este país también tuvo problemas con las autoridades en 1999 por la posesión de armas y su estancia allí se convirtió en incomoda. En 2002 el gobierno albanés decidió concederle el indulto, regresando a su país de origen, donde falleció nueve años después.

Fuentes de consulta e imagen: The Wall Street Journal / elmundo / telegraph / independent / gettyimages

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