El excomisario español Villarejo afirma que es "el enemigo que hay que aniquilar" al iniciarse su juicio

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El excomisario español José Manuel Villarejo, investigado por múltiples escándalos que han salpicado a empresarios y políticos, asumió el papel de víctima este miércoles, primer día de su juicio por "corrupción", asegurando que fue tratado "como un enemigo que hay que aniquilar".

"A mí no se me ha tratado como un presunto delincuente, se me ha tratado como un enemigo que hay que aniquilar", denunció este expolicía a su llegada a la Audiencia Nacional, principal instancia penal española, que lo juzga junto a otras 26 personas en un gran caso de espionaje.

"En este país, cuando alguien molesta, se le aniquila, se le destruye y se utilizan lamentablemente instituciones tan serias como la justicia", añadió Villarejo, que llego al tribunal tocado con una boina oscura y con gafas de sol.

El excomisario, de 70 años, está acusado de haber aprovechado sus funciones para grabar a personalidades sin su consentimiento y articular campañas de chantaje o descrédito que favorecieran a sus poderosos clientes, a cambio de importantes sumas de dinero.

Se han abierto decenas de investigaciones a raíz de estas artimañas, que han salpicado a poderosos empresarios, magistrados, altos funcionarios y políticos como el exministro de Interior de Mariano Rajoy, Jorge Fernández Díaz.

Villarejo, quien pasó tres años en detención provisional hasta que fue puesto en libertad en marzo, es acusado de delitos de corrupción, extorsión, tráfico de influencias y blanqueo de capitales. Él afirma ser inocente.

De todas las piezas que emanan del enorme caso Villarejo, tres serán examinados por la Audiencia Nacional. Bautizadas como "Iron", "Land" y "Pintor", estas causas implican a empresarios sospechosos de haber recurrido a los servicios del entonces policía para espiar a colegas y competidores.

En estas tres primeras piezas, la fiscalía pide para Villarejo 109 años de prisión. A este primer proceso, previsto hasta enero en San Fernando de Henares, cerca de Madrid, le seguirán varios otros, correspondientes a otras piezas más mediáticas que todavía se están investigando.

- "Justicia folclórica" -

Al ser preguntado sobre el resultado de este primer juicio, el excomisario declaró este miércoles que "confí[a] absolutamente en la independencia de la justicia". "Confío en que este es un Estado de derecho y, por tanto, yo espero que no se haga, digamos, una justicia folclórica", insistió.

Los tentáculos del caso Villarejo llegaron hasta el rey emérito Juan Carlos I, cuya figura se vio muy fragilizada en otra rama del caso: durante una conversación con el excomisario, filtrada en 2018, la examante del monarca, Corinna Zu Sayn-Wittgenstein hizo referencia a presuntas malversaciones que implican al exsoberano, ahora exiliado en Abu Dabi.

Una estrategia asumida por Villarejo, que el miércoles afirmó que pensaba que era su "obligación" denunciar "toda la ilegalidad que estaba viendo". "No he tenido miedo jamás de ningún individuo", recalcó, al margen de la audiencia.

Al final de una primera audiencia consagrada a cuestiones de procedimiento, Villarejo sufrió un primer resbalón: la Audiencia Nacional rechazó la solicitud de suspensión del proceso interpuesta por su abogado.

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