Excónsul boliviano en Argentina denuncia intento de su Gobierno por acallarlo

El excónsul de Bolivia en Buenos Aires Ademar Valda (c), denunció este miércoles frente al consulado de Bolivia en Buenos Aires (Argentina), los intentos por parte del Gobierno interino de Bolivia, presidido por Jeanine Áñez, de intentar "acallarlo", después de que éste lo cesara de su cargo el pasado lunes. EFE/JAVIER CASTRO BUGARÍN

Buenos Aires, 27 nov (EFE).- El excónsul boliviano en Argentina Ademar Valda denunció este miércoles los intentos por parte del Gobierno interino de Bolivia, presidido por Jeanine Áñez, de intentar "acallarlo", después de que éste lo cesara de su cargo el pasado lunes.

"Con esta acción, el Gobierno golpista lo único que quiere es acallarme, intimidarme, perseguirme como lo ha venido haciendo desde hace mucho tiempo atrás", manifestó Valda durante una marcha en su apoyo frente al consulado de Bolivia en Buenos Aires.

Según el propio Valda, que fue diputado del Movimiento al Socialismo (MAS) boliviano, el pasado 25 de noviembre por la tarde el actual Gobierno del país andino le envió una carta en la que prescindía de sus servicios al frente del consulado en la capital argentina.

En declaraciones a los medios, el diplomático, que llevaba apenas tres meses en el cargo, se definió a sí mismo como un "hombre libre" y aseguró que seguirá denunciando la situación de Bolivia, tanto a nivel nacional como internacional, "porque los crímenes de lesa humanidad no proscriben".

"Han querido acallar a mucha gente, han perseguido a mi familia, han querido quemar mi casa en Bolivia (...). Somos hombres libres, nadie va a comprar nuestra conciencia, y si por denunciar la verdad voy a ser cesado en el cargo, asumimos la responsabilidad", aseveró.

Durante la protesta frente a la sede consular, que congregó a más de un centenar de personas procedentes de la colectividad boliviana y los movimientos sociales argentinos, Valda exhortó a seguir por la "vía pacífica" y a no tomar ningún tipo de acción que sirva como "excusa" para intensificar la represión en su país.

"No hay que dar excusas al golpismo. Ellos lo que quieren es tener excusas para iniciar procesos penales, acciones supuestamente contra el terrorismo", subrayó, aclarando que el consulado seguirá funcionando con total normalidad pese a que él no seguirá en el puesto.

Esta protesta en Buenos Aires se produce un día después de que el Gobierno boliviano anunciara el nombramiento de un embajador en Estados Unidos por primera vez en once años, un cambio radical de la política exterior del país respecto a los casi catorce años en el poder de Evo Morales.

El Ejecutivo de Áñez también optó por distanciarse de gobiernos como los de Cuba y Venezuela, aliados políticos de Morales, hasta el punto de expulsar a cientos de médicos cubanos de Bolivia y reconocer a Juan Guaidó como presidente encargado de Venezuela tras romper relaciones con Nicolás Maduro.

El Ejecutivo provisional mantiene además duras críticas hacia el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador, al que presentó una protesta formal por permitir que Evo Morales, asilado en México, incumpla a su entender las normas de asilo que le impedirían hacer declaraciones políticas sobre la situación en Bolivia.

Evo Morales salió hacia México el pasado 11 de noviembre, un día después de anunciar su renuncia, forzado por los militares, tras un informe de la Organización de Estados Americanos que advirtió irregularidades en los comicios del 20 de octubre en los que fue proclamado vencedor para un cuarto mandato consecutivo.

La renuncia es calificada de "golpe de Estado" por varios Gobiernos y políticos latinoamericanos, entre ellos el presidente electo de Argentina, el peronista Alberto Fernández, quien ofreció acoger a Morales una vez asuma la Presidencia argentina.

Por su parte, el actual Ejecutivo, encabezado por Mauricio Macri hasta el 10 de diciembre -fecha en que traspasará el poder a Fernández-, no ha calificado como golpe de Estado lo sucedido en Bolivia, pero tampoco reconoce al Ejecutivo interino de Jeanine Áñez.